Patricia, Analía, Alba, José y Juan acaban de iniciar un nuevo emprendimiento laboral. Pero a diferencia de otros, ellos deben enfrentar otras dificultades: los cinco tienen alguna discapacidad.
El call center "LMV Visión Comunicativa" comenzó a funcionar hace un mes y ya tuvo su primer cliente que "quedó muy satisfecho".
El estatuto legal para concretar el reconocimiento de esta nueva cooperativa social que ofrece servicios de atención telefónica en diferentes rubros se firmó hace exactamente un año. Sin embargo, el negocio se postergó más de lo previsto.
La cooperativa no tiene precedentes en el país. Está formada, por el momento, por tres hombres y tres mujeres con distintas dificultades físicas. Dos tienen problemas de baja visión, dos ceguera total y uno es trasplantado renal. Un sexto integrante, que no tiene ninguna discapacidad, fue incorporado por estar desocupado.
Pese a los impedimentos físicos que puedan tener, los cooperativistas decidieron presentar un proyecto de trabajo que hoy cuenta con el asesoramiento y el seguimiento de la Unidad de Cooperativas del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES). También se beneficiaron de fondos para desarrollo productivo aportados por el Movimiento de Participación Popular (MPP).
Analía Oriani tiene 29 años, es ciega y llegó al call center a través de un curso de telemarketer "Las personas que tienen discapacidad visual son muy buenas en el `poder de escucha`. Vimos que podíamos capacitarnos. Y nos gustó el área de call center, que es realmente lo que podemos hacer, sin marcar diferencias con una persona que no tenga discapacidad", indicó la cooperativista. El call center funciona en el tercer piso de Instituto Nacional de Ciegos, en Camino Maldonado y Libia.
"SATISFECHO". Hasta ahora han tenido sólo un cliente: "una encuesta referida a una precampaña electoral", donde hicieron sondeos y relevaron datos trabajando en conjunto con el particular que los contrató. Aspiran a ser "conocidos" y a "ganarse la confianza" en el mercado local, aunque no descartan la posibilidad de trabajar para el extranjero.
"Yo a veces digo que la discapacidad es como un trampolín: o saltás y te hundís del todo, o salís a flote. La discapacidad muchas veces está en las propias limitaciones. Uno a veces si no prueba, o no intenta, no sabe hasta dónde puede dar. Otra cosa que le diría a las personas que tienen una discapacidad es que se capaciten, que salgan de ese encierro y apuesten a lo suyo, como lo estamos haciendo nosotros", destacó Oriani.
60.000 no videntes, mayoría SIN trabajo
Existen unos 60.000 ciegos en Uruguay y 8% de la población total tiene algún tipo de discapacidad. Desde 1989, la ley 16.095, en su artículo 42, obliga al Estado, a los gobiernos departamentales y a las personas de derecho público no estatales a contratar personas impedidas en una proporción no menor al 4% de sus vacantes. La ley siempre se ha cumplido -en el mejor de los casos- de un modo muy irregular. La situación no es nada menor si se tiene en cuenta que el 90% de las personas con discapacidad en el país carecen de trabajo, según las cifras oficiales. No obstante, a nivel tecnológico hubo algunos avances importantes para los ciegos en los últimos años. Ya existe la posibilidad en Uruguay de enviar mensaje de texto "con voz" y la disponibilidad de programas de software que reproducen con sonido los textos que aparecen en pantalla.
Recientemente la Coordinadora de Ciegos de Colonia presentó un programa piloto para implementar en todas las comisarías del departamento dirigido a personas ciegas o con baja visión. El programa informa automáticamente al usuario sobre cualquier modificación del estado de la pantalla y "lee" en voz alta la letra, palabra, línea u oración que la persona escribe.
De esta manera se le permite al ciego el empleo de la gran mayoría de las aplicaciones, desde procesadores de texto hasta complicados programas de base de datos, hojas de cálculo y navegación en Internet.
Las cifras
6 Personas, fundamentalmente con discapacidades visuales, trabajan en el call center instalado en el Instituto Nacional de Ciegos.
90 %De los discapacitados en Uruguay no tiene empleo. Por ley, deberían ocupar el 4% de las plantillas en las oficinas públicas.