Jorge Da Silveira | Mi Opinión
El histórico triunfo de Uruguay ante Colombia en Bogotá, un resultado extraordinario, cambió todo el panorama de la Eliminatoria para los celestes y genera un clima en la afición que esperamos se refleje en una gran concurrencia el próximo miércoles cuando se deba confirmar el muy buen momento con un triunfo ante Ecuador. Importante es que se pudo vencer sin grandes sobresaltos luego de haber realizado un gran trabajo colectivo, sobre la base de mucha humildad y solidaridad al servicio de la idea futbolística. Como en los viejos tiempos, se basó todo en la firmeza defensiva, el orden y la vieja garra charrúa bien entendida, sin caer en golpes sin sentido que distorsionaron nuestra imagen en el mundo.
Si bien quienes jugaron en puestos de ofensiva no mostraron su capacidad habitual en lo que se destacan, dejaron todo en el campo para recuperar el balón y tener la pelota, que era una prioridad del técnico para lograr el objetivo. "Cebolla" Rodríguez se puso el overol y trabajó mucho. Lo mismo Forlán, que se esforzó en marca y en la tenencia del balón. Suárez se apuró un poco al definir.
Para Ecuador habrá que hacer algún retoque para mejorar la ofensiva.