"Esta semana a la selección no se le dio ni un poquito de bola"

| Durante el tramo del viaje de Bogotá a Santa Cruz de la Sierra, el avión que trajo a la selección voló en plena noche con las luces apagadas. Entre la ciudad boliviana, donde el aparato realizó una escala técnica, y el arribo a Carrasco, ya a la luz del día, varios de los que dormían se despertaron. Uno de ellos fue el técnico celeste y, en una ocasión en la que se paró de su asiento, el momento resultó propicio para iniciar un diálogo sobre lo que horas antes había ocurrido en "El Campín" de la capital colombiana. "Este equipo está haciendo su historia", dijo el maestro.

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JORGE SAVIA

-Pasá.

-No, no voy a entrar al baño.

-…

-Como vi que usted había entrado, lo estaba esperando. ¿Podemos hablar acá un rato? Ya que estamos…

-Bueno.

-Por lo que vi, durante el vuelo durmió algo. Así que ya consultó con la almohada. ¿El partido se dio como lo había imaginado?

-Nosotros lo que queríamos era ganar los tres puntos. Ganar. Lo demás, la forma…

-Lo importante es el fin, no los medios.

-Sí, sí, al menos en este caso. Sabíamos que teníamos que defendernos bien y tratar de lastimarlos. Quizá en esto último no estuvimos tan bien. Tuvimos buenos momentos, pero esporádicos, aunque eso se explica mucho por el lugar donde jugamos.

-Por la altura.

-Claro. En ese aspecto muchas cosas estaban por verse, pero por suerte se reaccionó bastante bien, en ningún momento se tomó la altura como un factor limitante, o extremadamente limitante.

-Tan es así que en los 10` finales fue Uruguay y no Colombia el que tuvo una o dos situaciones claras.

-Es verdad. Y sí, en la medida que hubiésemos tenido algunas posesiones largas y algunas ju- gadas más coordinadas, sobre el final del partido pudimos haber aprovechado los espacios que ellos empezaron a dejarnos; pero también se comprende que cuando se va consiguiendo algo, surge el conservadurismo natural que aflora en cualquier persona, y el equipo captó eso y se hizo fuerte en la última zona, dentro de nuestra cancha.

-En los 20` iniciales hubo algunos sobresaltos por la subida del lateral derecho colombiano y, a veces, hubo algunos pases por el andarivel del "8" del rival entre los zagueros y los volantes nuestros, que complicaron. ¿Se habló algo? ¿Cómo lo solucionaron?

-No, no, son errores que se cometen en un momento de distracción que siempre hay adentro de una cancha, porque si lo solucionamos el resto del partido quiere decir que lo podíamos haber solucionado ahí también. Son cosas, sí, que sirvieron para hablar en el entretiempo, y en el segundo tiempo estuvimos más compactos.

-Eso, ¿qué les habló a los jugadores en el descanso?

-Que había que estar muy cerrados por el centro y había que evitar los pases verticales y los pelotazos a las espaldas, ya que se había trabajado mucho en eso, pero es obvio que los primeros minutos de un partido en la altura siempre son una incógnita.

-En el segundo tiempo el partido fue distinto a lo que había sido en el primero.

-Sí, ellos al tener a McNelly Torres y Giovanny Hernández, después Dairo Moreno entró bien también, se metió dos o tres veces por la izquierda e hizo alguna jugada peligrosa; ellos forzaron sí, pero yo vi al equipo muy tranquilo, y sabíamos cómo iban a tratar de definir ellos las jugadas, porque más allá del adorno que tiene el fútbol colombiano, a la hora de la concreción de las jugadas, se repetían mucho y, salvo una jugada de Hernández, en la que tuvimos una falla en la marca, ya que salimos a destiempo dos veces seguidas, no nos complicaron tanto. En ese segundo tiempo, el sector fuerte del equipo fue la última zona, y eso nos tranquilizaba.

-El triunfo fue mérito de Uruguay, eso es claro; pero pareció que al sacar a Giovanny Hernández, en el momento que McNelly Torres había entrado a acompañarlo, Pinto nos dio una mano.

-Son opiniones, ¿viste? Lo de Giovanny Hernández… son opiniones; cada uno ve el fútbol a su manera. Hay gente a la que le gusta mucho los adornos. A mí, capaz que por la edad que tengo, me gustan mucho las cosas concretas. Para ponerte un ejemplo: Messi adorna, pero es concreto; y hay otros que adornan mucho, pero no lo son tanto. Incluso, a mí me parece que entró a meter pases más largos y no jugó tan en corto como Giovanny Hernández. Y Tressor Moreno también. Yo creo que ahí fue cuando a Colombia se le vio con mayor potencialidad de ataque.

-Cenando en el hotel, Jorge Muñoz, de Tenfield, me contó que lo paró cuando iba del vestuario hacia la conferencia de prensa, le empezó a hacer una nota y usted no la terminó porque estaba con los ojos húmedos y la voz cortada, que lo notó emocionado. ¿Fue por algo especial, acaso?

-No, porque me fui al vestuario y uno compite a su manera. De esto no me gusta hablar mucho. A mí ya me han catalogado como soy, que soy frío, que soy esto, que soy lo otro; y, bueno, yo soy como soy y esos son detalles. Lo cierto es que este grupo está haciendo su historia y hay momentos en que las cosas no nos han salido, pero jamás dejamos de buscar lo que queremos, ¿eh? Y, bueno, en esta (última) semana en la que a la selección no se le dio ni un poquito de bola, ¿eh?, ni un poquito, antes del partido con Colombia, porque había otros temas que se supone que son más importantes desde el punto de vista mediático, y nosotros, estén con nosotros o no estén con nosotros, nos atiendan o no, sabemos lo que queremos, tenemos nuestras ilusiones como cualquier persona, así que cuando se concreta algo y vemos que hay una alegría generalizada, uno es un ser humano también, y tiene emociones, puede emocionarse.

Duro. "Lo de Paraguay en Buenos Aires no fue sorpresa porque, más allá de las circunstancias del partido, es siempre un equipo muy duro".

Sangre. "Esto (el triunfo en Bogotá) lo estábamos esperando, ya desde el partido con Brasil, porque nos había quedado la sangre en el ojo".

Impensado. "Podíamos recuperar puntos; quizá se dio en el lugar menos pensado, donde estábamos estadísticamente más comprometidos".

Eguren podrá estar a la orden ante Ecuador

Sebastián Eguren sufrió un fuerte traumatismo de hombro y, aunque hay que dejar pasar las horas para ver cómo evoluciona, tanto el Dr. Alberto Pan como el kinesiólogo Walter Ferreira son optimistas en el sentido de que el volante va a poder estar a la orden para el partido que los celestes disputarán el próximo miércoles frente a Ecuador en el Estadio Centenario.

En un primer momento, en "El Campín", después del partido contra Colombia, se temió que Eguren hubiese sufrido esguince y, quizá, hasta fisura, por lo que no extrañó que al llegar al Hotel Sheraton desde el estadio, se viera que el autor del gol de Uruguay tenía vendada la zona afectada.

Sin embargo, con el paso de las horas se comprobó que sólo experimentó un fuerte traumatismo.

Martín Cáceres va a ocupar el lugar de Fucile

La selección partió desde el aeropuerto "El Dorado" de Bogotá a las 3 de la mañana de ayer, las 5 según la hora uruguaya, y pasado el mediodía -a las 12:40, exactamente- arribó a Carrasco.

El grupo se dirigió desde la terminal aérea hacia las instalaciones del Complejo "Uruguay Celeste", donde siguió concentrado a la espera del partido del miércoles frente a los ecuatorianos.

Por la tarde, tras el almuerzo y una siesta reparadora, entrenaron con cierto rigor los futbolistas que no actuaron frente a los colombianos, mientras que los que jugaron, tuvieron descanso.

Para el encuentro ante Ecuador es seguro el ingreso de Martín Cáceres como lateral izquierdo, en lugar de Jorge Fucile, que frente a Colombia recibió la segunda tarjeta amarilla.

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