RICARDO SOSA
La dirigencia de AEBU y las empresas que pasarán a contribuir a la Caja Bancaria se disponen a dar una dura batalla en el Parlamento. En el gobierno esperan confiados los juicios que puedan surgir contra la decisión de ampliar el campo afiliatorio.
Un día después de que la asamblea general de AEBU decidió apoyar la propuesta negociada con el gobierno -lo que es cuestionado por la minoría- en el sindicato ya se planea la estrategia en el Parlamento ante "el lobby" que harán las empresas que serán integradas como contribuyentes a la Caja.
En el acuerdo con los ministerios de Economía y Trabajo se acordó que las administradoras de crédito, cooperativas de ahorro y crédito y las transportadoras de caudales y sus empleados pasen a aportar a la caja en los mismos términos que lo hacen en el régimen general. Sólo los empleados que tienen causal jubilatoria en los próximos cinco años tendrán la opción de no pasar a aportar al instituto previsional.
En la cúpula de AEBU se dijo ayer a El País que se trabajará en las empresas y en el Parlamento para contrarrestar el lobby de las empresas ante los legisladores así como la presión que ejercerían sobre los empleados. "No nos vamos a apartar un centímetro de lo acordado con el gobierno", aseguraron casi con las mismas palabras el presidente de AEBU, Gustavo Pérez, y el secretario general, Fernando Gambera.
En las empresas no se quiere entrar en polémicas públicas pero un alto ejecutivo dijo que esto "recién empieza" y que se trabajará para evitar ser integrados a la Caja. Hay incertidumbre sobre si efectivamente se mantendrán los niveles de aporte patronal y personal (más bajos que los de los bancos y bancarios) y serán elevados en los próximos años.
Entre los bancos se seguirá trabajando con el gobierno para "mejorar la propuesta" luego que naufragara su proyecto. Igualmente se indicó a El País que las negociaciones no se superpondría en lo aprobado por AEBU y el gobierno.
Ayer el director de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo, Ricardo Baz, defendió la decisión de incorporar a nuevas empresas y empleados a la Caja. "No estamos obligando a nadie a pasar a una caja que en tres o cuatro años esté de nuevo fundida", dijo a El Espectador.
Indicó que los cálculos permitirían en "un plazo relativamente corto" devolver los aportes adicionales que hacen los pasivos y los bancos y que la Caja tiene asegurada la viabilidad financiera por los próximos cuarenta años. "La seguridad es absoluta", expresó.
JUICIOS. Baz dijo que "por supuesto" están preparados para enfrentar juicios de empresas y empleados que no quieran integrarse a la Caja y que los ganarían porque "no se están violando derechos adquiridos".
Baz aclaró que no habrá cambios en cuanto a salarios de los empleados de las empresas que se integren a la Caja y que conservarán los aportes que hayan hecho a las AFAP. Además, sustentó la decisión de integrar a las nuevas empresas con los mismos argumentos que utiliza AEBU.
Puso como ejemplo que las cooperativas "tienen una operativa bancaria" y la diferencia que tienen con los bancos "realmente es muy poca".
Los sectores radicales promueven nueva asamblea
Las agrupaciones más "radicales" dentro de AEBU lanzaron ayer una recolección de firmas para convocar a una nueva asamblea general del sindicato para discutir nuevamente la propuesta oficial de reforma de la Caja Bancaria.
En tanto la corriente sindical moderada del Pit-Cnt, Articulación, defendió la decisión y le pegó duro a las listas que se opusieron a la solución.
Las agrupaciones 810, 7987 y 319 -denominada en la interna la lista RUC- que llama a una nueva asamblea dentro de los próximos diez días "contra el saqueo a los y las bancarias", según el correo electrónico que recibió El País.
En el texto se denunció que lo resuelto por la asamblea del miércoles -aprobar el proyecto negociado con el Poder Ejecutivo- "fue manipulado con un corte abrupto de la lista de oradores dejando sin debatir y explicar aspectos esenciales de la propuesta del gobierno".
En el texto que acompaña el formulario para firmar por una nueva asamblea se critica duramente el planteo acordado, fustigando que el aporte de los bancos es escaso mientras se castiga a los trabajadores y pasivos.
En la lista 98 -que tiene la presidencia del sindicato y mayoría en banca privada- no existe preocupación porque se logre la cantidad necesaria. El artículo 26 capítulo VI del estatuto de AEBU exige contar el 20% del padrón de activos y pasivos para convocar a la asamblea.
La preocupación en la 98 está puesta en acercar posiciones con la Lista 17 -mayoritaria en banca oficial y que consideró insuficiente la propuesta oficial- para tener más respaldo en la discusión parlamentaria que se viene. La 17 criticó la decisión pero no impulsó una revisión de lo actuado por la asamblea.
A este contexto se sumó el comunicado de Articulación -en el que está integrada la mayoría la 98- saludando la decisión y criticando a los "eternos perdedores" que fustigaron lo aprobado. Señalaron que "no saben lo que quieren" y le recomienda "que cambien la medicación contra la depresión".