DAYTON | AGENCIAS
En 1984 la demócrata Geraldine Ferraro se convirtió en la primera mujer en integrar una fórmula presidencial de un partido grande en EE.UU. El mismo año, Sarah Palin, entonces de veinte años, salía segunda en el concurso de belleza Miss Alaska.
Veinticuatro años después, Palin, gobernadora desde 2006 del estado más septentrional del país, fue nombrada por el candidato republicano a la presidencia, John McCain, como su compañera de fórmula para las elecciones de noviembre.
"Me siento honrada", dijo en un mitin republicano en Dayton (Ohio), donde fue presentada "en sociedad" por McCain. "La lucha de las mujeres por llegar al poder en Estados Unidos todavía no terminó", añadió la candidata a la vicepresidencia, en inequívoca alusión a la ex primera dama Hillary Clinton, derrotada en las primarias demócratas por el ya formalizado postulante, Barack Obama.
Como golpe de impacto fue notorio. La inesperada noticia -Palin no figuraba como favorita para completar la fórmula- dejó en segundo plano el discurso histórico del jueves de Obama, ante 84 mil personas, en un hecho inédito. Y ocurre a solo dos días del inicio de la Convención Nacional Republicana en Minneapolis (ver info).
VICES. El nombramiento de Palin entre los republicanos, así como el anterior del senador Joseph Biden para la fórmula demócrata, coinciden en la búsqueda de un complemento para el candidato a la Presidencia. Biden tiene 65 años y mucha experiencia en política exterior, además de profundas raíces obreras. Eso buscaba contrarrestar las mayores críticas que sufría el postulante afroamericano: su falta de experiencia y el tono encendido pero elitista de su retórica.
Con Palin pasa algo parecido. Es joven, tres años menor que Obama, y 28 menos que McCain, que a sus 72 años se transformaría en el presidente más viejo en llegar a la Casa Blanca. Es considerada una brisa de aire fresco; está alejada de Washington e incluso del denominado "establishment republicano". En 2006, cuando ganó la Gobernación en Alaska, no dudó de calificar de "corrupto" al entonces mandatario estatal, Frank Murkoski, que era de su mismo partido. Su fiereza le provocó el mote de "Sarah Barracuda" por sus adversarios.
Palin no será parte del aparato republicano pero es una indudable conservadora. Y esto es muy importante para atraer a votantes de este partido que ven a McCain demasiado "liberal". Casada y madre de cinco hijos, es una agresiva militante contra el aborto, miembro de la organización "Feministas por la vida" (supo que su quinto hijo iba a padecer el Síndrome de Down y se negó a interrumpir el embarazo).
Además, integra la Asociación Nacional del Rifle, poderoso grupo conservador de presión si los hay en favor del uso de las armas de fuego. También es conocida su posición favorable a que se realicen perforaciones petroleras en el Refugio Nacional en el Ártico, en Alaska, un punto clave de la política energética de McCain. El marido de Sarah, Todd, trabaja para la British Petroleum.
La biografía de Palin incluye un pasado sindicalista, de estrella de basquetbol femenino, un diploma en comunicación y periodismo, y seis años como alcaldesa en la localidad de Wasilla, de menos de diez mil habitantes. Su condición de mujer es considerada otra arma electoral, apuntando sobre todo a los demócratas (o a las demócratas) decepcionados con la derrota de Clinton.
A ella, y a sus 18 millones de votantes, elogió ayer en Dayton. También recordó con afecto a Ferraro, derrotada en 1984. A Obama no lo mencionó, al menos directamente. "Hay solo un candidato que peleó por Estados Unidos, y ese se llama John McCain", enfatizó.