Juegos con nombres y apellidos

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BEIJING | AFP

Los Juegos Olímpicos de Beijing quedarán en la historia como un evento bien organizado, con un dominio claro de China en el medallero y sobre todo con dos nombres que quedarán grabados a fuego en la historia olímpica: Michael Phelps y Usain Bolt.

El nadador estadounidense Phelps logró ocho medallas de oro, superando el récord de triunfos de un deportista en un evento, que estaba en poder de otro nadador de Estados Unidos, Mark Spitz, desde los Juegos de Munich, en 1972. Y además, lo hizo superando siete récords del mundo. Por su parte, el atleta jamaiquino Bolt se convirtió en el rey absoluto de la velocidad, ganando las medallas de oro en 100 metros, 200 metros y el relevo 4x100 metros, a las que acompañó con sendos récords del mundo.

En los meses anteriores a los Juegos, mientras en el mundo se prodigaban las manifestaciones en contra de China por su política en materia de derechos humanos, sus autoridades soñaban con que el aspecto deportivo fuera el protagonista de Beijing 2008. Y las gestas de Phelps y Bolt ayudaron a ello.

"Mi participación en los Juegos no ha sido más que diversión. Lo más importante es que nada es imposible, sólo se necesita imaginación", dijo Phelps. "El récord de 100 metros será mejorado, pero el de 200 será de mi propiedad para siempre", afirmó Bolt.

El mundo hablará por días de Phelps y Bolt. Pero tampoco se olvidará el bicampeonato de Argentina en fútbol, conseguido de la mano de Lionel Messi. Ni la furiosa reaparición del "Dream Team" de Estados Unidos que demolió a sus rivales en basquetbol. Ni de la gran actuación del español Rafael Nadal, que se colgó la medalla de oro horas antes de convertirse en el número uno del tenis mundial.

La llama recién se apagó y Londres ya sueña con contar en 2012 con nombres propios que puedan brillar tanto como los que tuvo Beijing.

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