[HOY IMPORTA]
Exagerado
La ingesta de alcohol debe ser limitada o suprimida claro está, cuando crea riesgos sociales, como la del conductor de vehículos o de aviones, que suele ser causal de accidentes fatales. Tampoco se concibe un policía o un bombero en funciones alcoholizado. Y hay mil ejemplos como ése. Pero este proyecto de regulación de dicha ingesta emanado del gobierno, está emparentado con lo absurdo. Es cierto, hay legislación vigente que cuesta asimilarla, como la ley electoral que prohíbe el expendio al público de bebidas alcohólicas desde las 24 horas previas a la apertura de las urnas hasta el cierre de las mismas. Si lo que se pretende es que el votante se pronuncie en estado de lucidez, nadie puede impedir que el mismo se aprovisione antes, y solo o con compañía, se tome a puertas cerradas mucho más del límite de lo prudente. Pero más allá de esa y quizá alguna otra situación excepcional, la voluntad disfrazada de norma jurídica de imponer una ley seca, parece desmedida.
Por eso acierta plenamente el intendente Vidalín, precandidato presidencial naciona-lista, cuando agradece a Dios porque el Presidente, inspirador de esta ola de moralina que invade al país, no sea ginecólogo ni urólogo, porque correríamos el riesgo de quedarnos con el país deshabitado por falta de procreación. Agregamos nosotros que a este ritmo, el chorizo con papas fritas a caballo tiene también corta vida.
Por supuesto que nada se gana con prohibiciones y restricciones. La experiencia del mundo en esta materia es, además, elocuente: el hombre rechaza las prohibiciones caprichosas y exageradas.
Y Vidalín remató su comentario reflexionando que a esta ley que tramita el gobierno, le falta, para ser coherente y pareja para todos, prohibir terminantemente ni siquiera mojar los labios con una copa de alcohol a las autoridades nacionales y a sus invitados extranjeros, en ocasión de alguna reunión de trascendencia porque hay que predicar con el ejemplo y no ver la viga en el ojo ajeno, olvidándose de la del propio.
Todo esto como si el país no tuviera otros problemas que merecieran legislar a su respecto.
Las cosas en su lugar.
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