ANDREA DURLACHER
Vivió diez años en Estados Unidos. Actuó en la película "The good shepherd", junto a Robert De Niro, Angelina Jolie y Matt Demon. A Robert De Niro, también director, le llamó la atención su actuación y su parecido con Jacobo Arvenz, el ex presidente de Guatemala y le asignó el papel para representarlo. Se autodefine como un aventurero, y regresó a Uruguay para grabar un disco que combina ritmos latinos con poesías judías. Dirige la primera academia bilingüe de actuación y canto para niños y jóvenes, la Escuela de Performing Arts (EPA).
Archie, Verónica, Betty y Torombolo, los de las historietas, vivían en Riverdale, rodeados de mucho verde, lejos de la parte más transitada de Nueva York. Marcos Cohen, también. Hace diez meses que regresó de Estados Unidos. Hoy, en Uruguay, se instaló en un pequeño apartamento de Pocitos, cerca del agua, del verde, de almacenes, panaderías y diversas tiendas de barrio. Su apartamento todavía tiene algunas cajas de cartón cerradas y un ágil perrito negro, el clásico de apartamento, que corre diminutas carreras desde una habitación hasta la otra. Pero más increíbles fueron algunas partes de la carrera de Marcos, que le habla en inglés al desobediente animalito, tan nómade y urbano como su dueño.
Volvió a Uruguay, en parte, para fabricar un CD de música, con canciones en inglés, hebreo y español. Quiere que las letras resalten el valor de la neshamá (palabra hebrea, que significa espíritu) judía. Para el disco, adaptó poemas de artistas judíos, los "tangos kosher", que nacieron en sus cenas de Shabat con amigos. Trabaja, también, con obras para niños. En Uruguay, hizo la obra Cucubit-Show, sobre el uso del tiempo: "Ahora apunto a que mis expresiones artísticas se funden en los valores judíos que trae la Biblia. Uno de esos valores es cómo usar mejor el tiempo". Esta obra lo muestra, a través de la relación del niño con la computadora, que le roba tiempo para mejorar sus relaciones humanas. Cucubit-Show rescata el contacto con la naturaleza, con los libros, la valoración de los ancianos mientras duren, el amor al prójimo como a uno mismo, base de la Biblia.
A la obra no le tocó un horario muy conveniente, iba los domingos, a las tres de la tarde. Es que los sábados no hacía la obra, porque respeta Shabat y, entre otro tipo de cuidados, muchos judíos, como Marcos, deciden no utilizar dinero, electrodomésticos, transporte, ni nada de lo vinculado a lo laboral, por 24 horas, desde la salida de la primera estrella del viernes, hasta la salida de la primera estrella del sábado.
Aquí, en Montevideo, dirige la primera academia bilingüe de actuación y canto para niños y jóvenes, la Escuela de Performing Arts (EPA).
"Siempre fui muy aventurero, y se lo recomiendo a todos, ducharse con otras culturas, por lo menos por un tiempo": Marcos se fue a probar suerte a Estados Unidos, sin plata ni contacto alguno, a un albergue. De los diez años que vivió afuera, Nueva York fue sólo el último tiempo.
EN EL SET CON DE NIRO. En Los Ángeles se formó como actor y cantante. Hizo rodajes, en los que su rol era intermedio.
Trabajó en la película "The good shepherd" (El buen pastor), él se parecía a un personaje que Robert De Niro, director de la película, buscaba, el ex presidente de Guatemala, Jacobo Arvenz. Ese fue el papel que interpretó: "Ayudaron un montón de cosas mágicas, yo tengo por ejemplo las mismas entradas que el ex presidente", dice, y se señala la frente. En realidad, no se está quedando pelado. Tostadito, flaco y alto, es un hombre lindo que puede continuar su carrera como actor.
Marcos cuenta que fue todo muy fugaz, mostró cómo desempeñaría el papel, y a la mañana siguiente le comunicaron que su trabajo le gustaba a De Niro, que tuviera listo su pasaporte para irse a República Dominicana, a filmar la película: "A Angelina Jolie la vi solo en el estreno y estaba con Brad, no quería que sospechara", bromea, aunque llama la atención que él no mencione a Angelina Jolie, gran bomba sexual, sin que se lo pregunten, quizá es atribuible a la admiración que De Niro le provocó. Aunque Marcos, durante la filmación de esta película, no se sentía como un actor novato, sentía la frescura del que inicia. Como dejó de lado que se trataba de De Niro, pudo disfrutar mejor de la experiencia: "Fue una conexión impresionante, pero después el vacío, ese `vuelva a casa`, como en la Isla de la fantasía". Él sintió que tenía que volver a Uruguay, no quedarse a la espera de otro papel en Hollywood. Cuando recuerda toda la experiencia, lagrimea. Pero se nota que no es un llanto inspirado en la glamorosa experiencia que vivió, sino en la manera en que las oportunidades se presentan para ponerle la cereza del helado a algunos proyectos de vida. A la lágrima, breve, se le nota la felicidad que generó el evento, más que el evento en sí mismo.
Perfil
Nombre: Marcos Cohen
Nació: En Uruguay
Edad: 40 años
Profesión: Músico, actor, profesor.
Otros datos: Regresó a
Montevideo luego de vivir durante 10 años en EEUU.
La palabra "actor"
Para la Real Academia Española, la palabra "actor" significa: "Hombre que interpreta un papel en el teatro, el cine, la radio o la televisión". Para Marcos, la actuación es una forma de vida que le ha implicado definir qué quiere mostrar. En lo lúdico, su amor por la aventura, su huída sin nada a Estados Unidos. En lo ético, decidió abocar parte de su trabajo a la transmisión de los valores judíos que da la Biblia. Esa decisión le exigió pensar cuidadosamente en el contenido de las obras que dirigiría, con coherencia con su forma de vida. Porque Marcos es una sola persona, aunque interprete papeles temporales, aunque el nomadismo lo mueva de Uruguay a Estados Unidos, y viceversa.