El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se reunirá hoy con el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar, en una instancia que pretende ser previa al regreso de los profesionales al consejo de salarios, del que se retiraron la semana pasada.
No obstante, los médicos emitieron ayer un duro comunicado en el que rechazan la postura del gobierno y las empresas en ese ámbito y advierten que están dispuestos a la realización de un nuevo paro.
En la reunión de hoy, tanto el Poder Ejecutivo como las instituciones mutuales presentarán nuevos elementos y números que permitan un avance en las negociaciones salariales con los médicos.
El gremio advirtió que de acuerdo a la evolución de las negociaciones, el Comité Ejecutivo del SMU está facultado por la asamblea a instrumentar un nuevo paro de 24 horas para seguir amplificando sus reclamos.
Luego de la asamblea general realizada el miércoles, y más allá de la apertura al diálogo que demuestra el sindicato, el SMU emitió un comunicado que refleja el malestar de los médicos ante la postura del gobierno y los empresarios en el consejo de salarios.
La asamblea resolvió rechazar la actitud "discriminatoria" respecto de los profesionales médicos, "sostenida por parte del Poder Ejecutivo y los representantes de las empresas, en el ámbito de las negociaciones".
También señalan que la propuesta salarial formulada por los médicos "no pretende ningún crecimiento sino solamente recuperar el salario perdido en la administración anterior, tal como fue prometido por el Poder Ejecutivo", se expresa.
El tema de los reclamos no salariales también estuvieron presentes en la asamblea de galenos, que decidió hacer público que la normativa vigente impone a los médicos destinar a cada paciente sólo diez minutos, "lo cual resulta absolutamente insuficiente", dice la resolución. En ese sentido, reclaman el aumento del tiempo a dedicar al paciente "sin que esto signifique aumento de salarios para el médico, como fue solicitado en el consejo de salarios". Los médicos denunciaron que ninguna de sus reivindicaciones (recuperación salarial y condiciones de trabajo médico) fueron aceptadas. Y expresaron que el cambio de las condiciones de trabajo y una buena relación médico-paciente, son elementos esenciales de la reforma de la salud.