El gobierno está dispuesto a regular la duración de las jornadas de los choferes de los camiones de carga, con el objetivo de intentar evitar el exceso de horario y los accidentes, dijo en el Parlamento el ministro de Transporte, Víctor Rossi. El funcionario indicó, además, que en algunos casos los conductores suelen quedarse con los viáticos que se pagan por alojamiento, sin usarlos con ese fin.
El ministro afirmó que hay distintos mecanismos para regular el tema, entre ellos obligar a que exista lugar de descanso dentro de los propios camiones o, por el contrario, un sistema de viáticos para alojamiento y comida.
Eso suele aplicarse en el transporte de pasajeros. "Pero es cierto que, en algunos casos, el conductor prefiere hacerse trampa a él mismo y a su propia seguridad en función de que el viático puede asemejarse al propio jornal común. Por eso, prefiere dormir mal en otro lado, no dormir y quedarse con el viático, o sumar dos jornadas y quedarse con el viático, lo que a veces es visto hasta con buenos ojos por el propietario porque tiene disponible la unidad", indicó Rossi.
Y apuntó: "En otros países hay relevos, como con los ómnibus urbanos. Pero eso no le gusta al propietario, porque cambian los conductores del vehículo, y tampoco al conductor porque, en general, el trabajador tiene un amor propio respecto al cuidado y mantenimiento de su unidad. Son sentimientos que en algunos países están superados por la necesidad de resolver un problema mayor, el de la seguridad, y no sólo del que va manejando el camión".
En la comisión de transporte de Diputados, donde concurrió a responder denuncias sindicales, Rossi admitió que ningún chofer "puede trabajar tranquilo durante jornadas ilimitadas" y "necesita tener un espacio y tiempo para su descanso", aunque sea unos pocos minutos. Rossi no tiene dudas de que "es necesario reglamentar y limitar el horario de trabajo de los conductores".
SEGURIDAD. Cuando asistieron a la comisión de Transporte semanas atrás, dirigentes del sindicato de la Dirección de Transporte denunciaron que en los controles a los camiones de transporte de carga se han "edulcorado" algunos ítems de la inspección.
Entre esos temas no está el control a los frenos, pero sí "cosas muy sencillas que pueden ocasionar un accidente, como un parabrisas astillado". "Ese tipo de cosas se dejan pasar sin ningún problema (en los controles)", dijo el dirigente Gustavo Ferrari. Esa problemática, sumada a la cantidad de horas que "un chofer puede estar sentado en un vehículo" ocasiona "un cóctel peligroso", afirmó Ferrari.
Durante la presidencia de Jorge Batlle, se firmó el decreto 246, que redujo las exigencias en los controles técnicos de los camiones y demás transportes de carga de más de cinco toneladas.