NEW YORK TIMES | IAN SPELLING
"Este es un negocio muy cruel", asegura Emilio Estevez. "Es un negocio implacable. Es un negocio muy de `¿Qué has hecho por mí recientemente?`. Con el paso del tiempo, las oportunidades para mí simplemente se han agotado".
Hubo una vez un tiempo en que Estevez, hijo mayor de Martin Sheen, era una verdadera estrella, miembro del célebre grupo de Hollywood al que la prensa llamaba "Brat Pack", entre cuyos créditos encontramos Los marginados (1983), Nosotros cinco (1985), El primer año del resto de nuestra vida (1985), Dos policías al acecho (1987), Demasiado joven para morir (1988) y Los campeones (1992).
Pero después las cosas empezaron a venirse abajo. Fracasaron demasiadas películas: Freejack (1992), Nuevamente al acecho (1993), Arma cargada (1993) y The War at Home (1996), que también dirigió. Luego, Emilio Estevez pareció desaparecer.
"Creo que donde terminamos en la vida es el resultado total de las decisiones que tomamos", afirma. "Yo he tomado buenas y malas decisiones y quizá haya hecho demasiadas películas que tienen un número en el nombre. Quizá nunca debí haber hecho The Mighty Ducks 3. Me ayudó a hacer The War at Home, pero esa nadie la vio, así que ahí tiene. Son las decisiones que tomamos."
De modo que Estevez se atrincheró. Redujo su tren de vida, se mudó a un lugar más pequeño, cobró su plan de pensión y vendió parte de su colección de arte.
"Llegó un momento en que firmé tarjetas de colección", dice Estevez. "Todo fue para mantener a los lobos del otro lado de la puerta. Empecé a dirigir televisión (cosas como Cold Case (2004-2005) y CSI New York (2005), que fue fantástico, pues pude recuperar mis prestaciones médicas. Pero los últimos diez años fueron duros. Muy duros".
"Pero está bien", agrega. "Estoy saliendo de ese infierno mucho más fortalecido. Esto es lo que se llama vida". La obra que marcó su regreso fue El día que mataron a Kennedy, con un elenco estelar, que él mismo escribió, dirigió y en la que también actuó.
"Empecé a escribir El día que mataron a Kennedy en 2000 y lo terminé en 2001", precisa Estevez. "Después ocurrieron los atentados de septiembre de 2001 y el mundo se volvió muy diferente. El libreto estaba escrito en términos de lo que se perdió cuando murió Robert Kennedy, pero se volvió cada vez más relevante cuando fuimos a Afganistán e Irak. Así que, tristemente, ahora es más relevante de lo que hubiera sido en 2002, como era mi intención original".
Al escribir su guión, Estevez tomó el modelo de Titanic (1997): algunos de los personajes son reales y otros ficticios, así como los eventos de ese día. En esa fecha fatídica, la vida de Bob Kennedy rebosaba esperanza y optimismo pero, sin que él o el mundo lo supieran, el témpano se vislumbraba.
"Esta es una obra de pasión", explica Estevez. "Sabemos lo que viene. Sabemos que al final está la crucifixión, así que se trata de llegar ahí y de mantenerlo fresco y original".
"Yo me hubiera sentido paralizado de haberme atenido a los eventos reales de ese día", agrega. "Sentí que hacerlo así me permitiría crear personajes que fueran emblemáticos de esos tiempos y, así, puse a toda esa gente en un solo lugar, con la idea de que el hotel sirviera de microcosmos de todo lo que estaba sucediendo en el país".
Estevez rodó algunas escenas de El día que mataron a Kennedy en el real Hotel Ambassador, poco antes de que fuera demolido. Paradójicamente, Estevez y su padre Martin Sheen, que fuera un importante seguidor de Kennedy, se vieron enfrentados: Sheen apoyaba a la viuda del senador, Ethel Kennedy, que quería que el hotel fuera derribado para hacer lugar para una escuela, mientras que Estevez quería que quedara en pie para poder filmar ahí. A fin de cuentas, la demolición se aplazó brevemente para que Estevez pudiera rodar algunas escenas clave, entre ellas la del asesinato.
El día que asesinaron a Kennedy trata tanto sobre el Hotel Ambassador y quienes estaban allí ese día, como sobre Kennedy y la esperanza y el idealismo que representaba. Estevez reconoce que, de hecho, llegó a considerar llamar The Ambassador a la película, pero sólo brevemente.
"Es verdad" dice. "Al principio, alguien me preguntó si no sería un mejor título. Y le dije: `No, Gente como uno sería un mejor título, pero ya está tomado.` Llamarla The Ambassador sonaría más como el cargo de embajador que como el nombre del hotel. El título original en inglés, Bobby, suena familiar, como un viejo amigo y creo que la gente considera así a Kennedy."
En cuanto al elenco estelar, Estevez atribuye su buena fortuna al sentido de oportunidad, la suerte, las amistades y las relaciones familiares. Y también ayudaron la mística de los Kennedy y el creciente factor de prestigio del proyecto dentro de la industria.
"Este es un elenco que normalmente diría que no", asegura Estevez. "Dice que no a grandes cantidades de dinero, dice que no a una cantidad superior a nuestro presupuesto, pero dijo que sí. Respondió al material y respondió a mi pasión y dijo que sí gratis. Tuvo fe en el espíritu de Bobby Kennedy. Tuvo fe en mí".
"Así que cuando empecé a reunirme con la gente en 2002, en la primera encarnación de la película, antes de que empezara a caer el dinero, me reuní con algunas de las personas que ahora están en la película", dice. "Mantuvieron el contacto conmigo durante años. Algunas eran amigos míos y otras eran actores que habían expresado mucho interés en participar".
Estevez pasó seis años realizando El día que mataron a Kennedy, que rodó en 37 frenéticos días con un minúsculo presupuesto de diez millones de dólares. La película terminada, dice, representa un 80 por ciento de su idea e intención original.
"Eso no está mal", asegura. "Es un porcentaje bastante bueno. El cine es un concesión incesante. Yo tuve que ser muy, muy flexible".
Cuándo se la verá
"El día que mataron a Kennedy" de Emilio Estevez se estrena el próximo martes 26 de agosto, a las 22 horas, en el canal para abonados Movie City y se repite en Movie City Delay 2 horas después.
Las siguientes repeticiones tendrán lugar el miércoles 27 a las 12 horas, el sábado 30 a las 19.55 y el domingo 31 a las 4.05. Irá también varias veces más y en diversos horarios los días 2, 3, 7 y 8, 17, 18 y 24 del mes de septiembre.
Un vasto elenco integrado por figuras de real primer nivel
La película se desarrolla en el Hotel Ambassador de Los Angeles el 4 de junio de 1968, y traza la vida de 22 personas antes, durante y después del asesinato del senador Robert F. Kennedy, aspirante a la candidatura presidencial. El elenco incluye a William H. Macy como gerente del hotel, Sharon Stone como su esposa, Anthony Hopkins y Harry Belafonte como ex-empleados, Heather Graham y Joy Bryant como telefonistas, y Lindsay Lohan como una muchacha que se va a casar con un joven (Elijah Wood) a fin de evitar que vaya a Vietnam. También están Martin Sheen, Helen Hunt, Laurence Fisshburne, Ashton Kutcher, Demi Moore y otros famosos.
Cuando se le pide consejo a los padres o a las ex-parejas
Uno de los aspectos extraños del "casting" de El día que mataron a Kennedy es que en él se encontraron Demi Moore, que fue pareja de Emilio Estevez, con Ashton Kutcher, que es la pareja actual de la actriz. Pudo suscitarse alguna situación incómoda, pero al parecer todo transcurrió civilizadamente.
"Demi y yo seguimos siendo amigos", sostiene Estevez, "y ella está entre las muy pocas personas en quienes confío y que pienso me pueden dar un comentario honesto a lo que escribo y decirme si tengo algo bueno. Claro, pude haber acudido a mi padre, pero es mi padre. En ocasiones es brutalmente honesto, pero en otras ocasiones no puedo saber".