LONDRES | ANA M. ECHEVARRÍA-AFP
A sus pies tuvo fama, fortuna y un público que compró más de 18 millones de sus discos, pero Gary Glitter, estrella del rock en los años `70 no es ahora más que una persona non grata en varios países.
En su propio país, Gran Bretaña, se lo considera "una vergüenza nacional". Expulsado el martes de Vietnam, tras cumplir condena por abuso de menores y luego de Tailandia, la ex estrella de 64 años prefirió viajar el miércoles de Bangkok a Hong Kong que volver a su país natal. Pero Hong Kong le cerró las puertas, por lo que ayer voló de regreso a Bangkok, que le denegó la entrada.
"Glitter, el hombre más indeseado del mundo", tituló ayer el diario The Sun, el más popular en Gran Bretaña.
El ministerio británico de Relaciones Exteriores señaló ayer que no sabe cuándo el cantante regresará a su país, donde el ministerio del Interior ya anunció que lo pondrá inmediatamente "bajo control".
Lejos, muy lejos, está el fervor que provocaba el rockero, cuando aparecía en los escenarios del mundo ataviado con trajes de lentejuelas, zapatos de taco alto, escandalosos maquillajes y flotante cabellera. Lejos también están el glamour y el brillo que acompañaba a Glitter, cuyo nombre en los escenarios quiere decir justamente "brillo", y uno de cuyos éxitos fue I`m The Leader Of The Gang (I Am) (Soy el líder de la banda (Soy).
Tras casi tres años en la cárcel Thu Duc, en el Sur de Vietnam, donde fue sentenciado por haber abusado de dos niñas de 10 y 11 años de edad, la ex estrella es ahora un viejo demacrado, con el pelo ralo y con la salud deteriorada.
Viaja ahora bajo su verdadero nombre -Paul Francis Gadd- siempre perseguido por los reflectores de los fotógrafos, que transmiten imágenes que aparecen en primera plana, acompañando titulares que hablan de su ignominia y su caída. El castigo sigue.
Hace once años, en noviembre de 1997, el cantante había sido detenido en Gran Bretaña por almacenar material pedófilo en su ordenador y cumplió una condena de cuatro meses. Glitter poseía 4.000 fotos de niños, "imágenes del tipo más odioso que puede haber", indicó el juez durante el proceso.
A la luz de esas revelaciones, sus actos provocadores en los escenarios y las letras groseras de sus canciones suscitaron sólo repudio entre el público.
Glitter dejó Gran Bretaña, y vivía lujosamente de sus derechos de autor estimados en unos 200.000 dólares al año.
Los periodistas lo descubrieron viviendo en España, tras lo cual se fue a Cuba y después al sudeste asiático.
Fue expulsado de Camboya en 2003, por acusaciones de pedofilia y se mudó a Tailanda y luego a Vietnam, donde fue arrestado por acusaciones de que había abusado de dos niñas. Su detención en Ho Chi Minh Ville (Sur), su juicio y su condena a prisión en Vietnam se convirtió en un emblema de los intentos de ese país de combatir la industria del sexo.
El caído músico sigue sin embargo soñando con la gloria: hace unos meses dijo a un diario británico: "Tengo un álbum inacabado que quiero terminar. He cantado rock`n`roll durante cuarenta años. Después de la cárcel, continuaré cantando rock`n`roll". Pero lo haría probablemente ante escenarios vacíos.
El ascenso y la caída
Gadd nació en 1944 en Banbury, cerca de Oxford, a una hora de Londres. En su adolescencia empezó a buscar el éxito como cantante, escribiendo canciones e inventando un personaje extravagante y provocador.
Pero el gran salto a la fama cuando una de sus canciones, "Rock and Roll (Parts One and Two)", se situó en la lista de los diez primeros éxitos musicales en Estados Unidos y Gran Bretaña.
Pero el brillo de sus años de éxito se desvaneció hacia finales de la dorada década del 70. Para entonces había perdido algo de su destello: estaba divorciado, en bancarrota, luchando contra el alcoholismo y casi retirado de los escenarios.