Sin sorpresas, el Banco Central (BCU) mantuvo ayer la tasa de interés de referencia en 7,25%. Eso se da en un escenario donde se espera una "desaceleración" de los precios de los commodities que ejercen fuertes presiones inflacionarias.
El subsecretario de Economía y futuro presidente del Banco Central, Mario Bergara, dijo ayer a El País que "de todas maneras, la presión inflacionaria existe, y no se descarta ninguna medida, si la situación ameritara tomar más medidas en el área fiscal o monetaria porque la inflación entrara en un espiral, se van a tomar las que sean necesarias".
Bergara, que participó ayer en la ciudad de Treinta y Tres de una charla, dialogó con El País respecto a la situación de los precios de los commodities agrícolas que han bajado desde que marcaron récords a mediados de año. No quiso referirse a su pasaje al BCU.
"A nivel internacional puede que se enlentezcan algunos precios, que se detengan, algunos pueden incluso llegar a caer un poco", admitió.
"Pero viéndolo en perspectiva, los precios que nos importan han crecido un 50% medidos en dólares, y si se estancan, si en vez de crecer al 50% crecen al 30% o al 20%, o incluso si caen un 10% o un 15% la situación no es para nada dramática", agregó.
Dijo que "es razonable esperar una desaceleración de esos precios, porque no se puede pensar en que crezcan a ese ritmo toda la vida, pero nadie prevé una reducción drástica en los próximos años".
COPOM. El Comité de Política Monetaria (Copom) del BCU resolvió ayer mantener otra vez la tasa de interés de referencia (call) en 7,25%, lo que viene ocurriendo desde diciembre.
Según el comunicado del Copom "los principales factores" que mantienen a la inflación por encima de la meta de entre 3% y 7%, como el petróleo y los alimentos frescos, "parecen estar cediendo". En los 12 meses cerrados a julio la suba de precios fue de 8,02%.
La reunión de ayer del Copom fue muy breve para lo que es habitual, y a diferencia de anteriores no hubo una deliberación exhaustiva a la interna de la autoridad monetaria.
Ayer además, fue la última en la que participaron el presidente del BCU, Walter Cancela y el vice, César Failache, ya que para la próxima (el 3 de octubre) habrá un nuevo directorio (ver nota aparte), encabezado por Bergara.
El actual dos de Economía, afirmó ayer que a diferencia de lo que opinan algunas analistas de que se debería subir la tasa para aplicar una mayor contracción monetaria, la actual política contractiva y las medidas fiscales "están dando los resultados esperados, en cuanto a mantener la inflación dentro de rangos racionales".
A través de la contracción monetaria se busca evitar que haya presiones por el lado de la demanda, al haber menos dinero disponible en plaza.
Bergara aseguró que "la política contractiva se refleja en tasas de interés que se han subido, y en otras medidas como el incremento en los requerimientos de encaje en los bancos (porcentaje de los depósitos que estos deben inmovilizar en el Central), cuyos efectos lleva unos meses en empezar a notarse".
En el comunicado, el Copom señaló que "los indicadores de avance del nivel de actividad, revelan que las exportaciones, el consumo privado y principalmente la inversión continúan mostrando signos de vitalidad, en el marco de continuidad del crecimiento de la producción".
Eso lleva a que haya un "riesgo de que el ritmo de crecimiento de los ingresos, derivado del aumento del empleo, los salarios y las utilidades, puedan introducir una moderada presión adicional sobre los precios internos, en la medida en que dicho crecimiento pueda ser más acelerado que el de la oferta", se indicó.
Por ese motivo, "a la luz de la tendencia que muestren las proyecciones de inflación, del desarrollo de los acontecimientos en los mercados financieros internacionales y de la evaluación de las medidas complementarias adoptadas, el Banco Central podrá introducir modificaciones en la tasa de referencia cuando lo estime oportuno", se afirmó en el comunicado al igual que en anteriores ocasiones. (Producción: Marco Rivero, corresponsal en Treinta y Tres).
Con Bergara en BCU se asegura la actual orientación económica
La entrada del subsecretario de Economía, Mario Bergara, al frente del Banco Central despierta expectativas sobre cuál será la línea de la autoridad monetaria en el último año y medio del gobierno. Se ve el cambio como un avance mayor del equipo del futuro precandidato Danilo Astori por asegurar que no se producirán cambios de orientación.
Ayer el semanario Búsqueda informó que el martes se comunicó al actual presidente del Central, Walter Cancela, que sería sustituido por Bergara al frente de la autoridad monetaria. A la vez se dijo que también se iría el actual número dos, César Failache, y que sería reemplazado por una abogada del Central.
Ayer se indicó que uno de los nombres manejados es el de Beatriz Fernández que reviste en jurídica del banco.
En la interna del banco y entre los agentes se tiene en claro que los criterios de Economía se impusieron a los del Central a lo largo de casi todo el período de gobierno. En los servicios y a veces en el directorio se insistió en ser más contractivo en la política monetaria algo que Economía prefería regular para no afectar otras variables económicas.
En la interna del banco y entre analistas no se cree que Bergara -que es funcionario de carrera del Central- imponga un giro en la política pero tampoco lo ven profundizando la línea de Economía, lo que generaría una resistencia aun mayor entre sus ex compañeros del banco.
Las señales que se den son relevantes en un mercado que cree que la política fiscal y salarial dejará bastante sola a la monetaria el año que viene.