EDUARDO BARRENECHE
El sistema de contenedores de la IMM se desbordó ayer en barrios populosos. La situación era crítica en zonas de Pocitos y Maroñas. En la periferia de la ciudad, los vecinos quemaron basura en sus patios al llenarse las volquetas municipales.
En dos puntos tan lejanos y distintos de Montevideo como Pocitos y Maroñas, los vecinos consultados por El País coincidieron en tres aspectos: criticar las medidas de paro de Adeom; sienten miedo de un eventual surgimiento de enfermedades por la acumulación de basura; se quejan de la proliferación de ratas y de los destrozos que realizan los perros a las bolsas de basura.
"Hace tres días que este contenedor está desbordado. Tenga cuidado al acercarse porque podrá ver animalitos con patas corriendo por las bolsas", dijo Homero, empleado del Parking Berro.
Ante la incredulidad del cronista, Homero sentenció: "Esto está lleno de ratas. A toda hora caminan por la basura".
Un vistazo al contenedor -ubicado en Berro y Avenida Brasil- permite apreciar que a su alrededor hay por lo menos 24 bolsas y que algunas de ellas están destrozadas. Aunque de menor entidad, en la zona hay por lo menos otros cuatro contenedores desbordados.
A unas cuadras se encuentra un clásico del periodismo gráfico de los últimos días: se trata de un recipiente situado en la esquina de Echevarriarza y Buxareo, a pocos metros del Club Banco República. Este contenedor fue fotografiado totalmente desbordado el lunes 18, el martes 19 y ayer seguía igual.
A poca distancia de allí, en Guayaquí y Berro, hay otro contenedor superado por el paro de Adeom. Está ubicado frente al edificio donde vive Raquel Savedra, una ama de casa de 65 años. "Es lamentable lo que estamos viviendo. (El gobierno) ya debería haber decretado la esencialidad de los servicios de Limpieza de la Intendencia. Nadie puede decir que esto (la basura) no genera riesgo sanitario", expresó Savedra.
En otras cuadras de este barrio costero se observaron contenedores casi llenos. Pero las veredas de sus entornos estaban limpias. Algunas bolsas de nylon desperdigadas mostraban que por allí había pasado un equipo contratado por la Intendencia para limpiar el entorno de los recipientes.
DUREZA. A varios kilómetros de Pocitos, los vecinos del Cerro también se quejaban de la movilización de Adeom.
En Burdeos casi Bulgaria, frente a la casa de Fernando Areosa, un empleado de 46 años, hay un contenedor rodeado por un basural. "Hace tres días que este está desbordado. La basura la guardo en bolsas de plástico. Ya tengo dos y voy para la tercera. Como tengo terreno, las voy a quemar en el fondo", dijo Areosa.
Luego cuestionó al gremio municipal por instrumentar movilizaciones cuando ganan buenos salarios en la Intendencia. "¿Qué es lo que quieren? No están mal pagos y tienen muchos beneficios. Los paros los hacen contra nosotros", agregó.
En la avenida Carlos María Ramírez y Chile, en pleno centro comercial del Cerro, también había contenedores desbordados. "El pobre siempre termina perjudicado. Debemos vivir entre la basura y el barrio después queda mal visto. ¿Por qué no se ponen de acuerdo la IMM y Adeom? Esto afecta a la gente", dijo la estudiante Noelia Martínez (17).
A unas cuadras de allí, en La Teja, la basura era el común denominador de una serie de recipientes ubicados por la calle Heredia. El peor se encontraba casi en la esquina de Heredia y José Mármol: la mugre se desparramaba por la vereda y parte de la calle porque las bolsas fueron rotas por animales.
CUARTO MUNDO. Durante la recorrida de un equipo de El País, los testimonios comenzaron a repetirse y las visiones también. Se transformaron en meros lugares comunes del paisaje urbano: bolsas colgadas de los árboles, volquetas desbordadas y basurales en algunas esquinas.
En el barrio Maracaná, a poca distancia de Camino Cibils, dos adolescentes cargaban una bolsa de nylon. La sacudieron y luego la dejaron caer en un basural.
Matías Teran (13) y Carlos Aguilera (15) explicaron que se habían desembarazado de la basura de tres días y que todos los vecinos del barrio estaban haciendo lo mismo.
Ya en Paso de la Arena, en la esquina de Mirunga y Camino Cibils, el albañil Adán Núñez (50) repara su futura casa. Frente a la vivienda hay un montón de escombros para rellenar el patio. Los vecinos de la cuadra lo confundieron con un basural y le tiraron varias bolsas. "Ahora estoy tratando de meter lo antes posible el escombro para adentro. Además, uno de los principales problemas que tenemos en el barrio son los perros. Al llegar la tarde, sienten hambre y rompen las bolsas de basura", explicó Núñez.
Después de pasar varios barrios con recipientes en buenas condiciones, la próxima parada es Maroñas. En la esquina de Camino Corrales y Saint Bois está "el más grande entre los grandes": se trata del mayor basural encontrado al costado de un contenedor. A una cuadra de allí, en Camino Corrales y Los Jockeys, se encuentra otro "peso pesado". Se presume que ninguno de los dos fue limpiado en los últimos tres días.
El empleado administrativo Gerardo Díaz (33) es vecino de la zona. Tiene un contenedor particular en el fondo de su casa y saca la basura una vez por semana. "No sé por qué la Intendencia no contrata a privados. Del Tercer Mundo pasamos al Cuarto Mundo -dijo. Ahora vivimos entre la mugre. Somos africanos".
Dos testimonios
Luis Centurión: "Yo ya quemé cuatro bolsas de basura"
El albañil Luis Centurión vive en una modesta pero prolija casa en Los Robles y Los Graneros (Paso de la Arena). En ese barrio no hay contenedores y por la zona tampoco se ven volquetas colocadas por la IMM. En su cuadra se ven bolsas de basura colgadas de tres árboles. "Yo tenía cuatro bolsas y las quemé en el fondo. O se hace eso o hay que colgarlas de un árbol para que no las alcance los perros. Otros la guardan en sus casas Este conflicto lo paga la gente", dijo Centurión.
Armando Díaz: "Mis hijos se exponen a un riesgo sanitario"
Por la avenida General Flores hay varios contenedores desbordados de residuos domiciliarios. El empleado Armando Díaz (48) vive en el barrio Jacinto Vera. "Me molestan las decisiones de Adeom. Ellos ganan bien. Todos tenemos requerimientos pero no podemos perjudicar a otros por eso. Tengo hijos y con esta basura ellos están expuestos a un riesgo sanitario. La realidad muestra que estas medidas de paro a los que más afectan son a los que somos trabajadores", dijo Díaz.
Las cifras
1.500 Toneladas de residuos domiciliarios que se acumulan por día en Montevideo. Casi el 40% se levanta con horas extras.
4 Los días de paro que realizó Adeom en el sector Limpieza en Montevideo. La medida terminará hoy a la hora 21.
Hoy finaliza el paro en Limpieza
Las movilizaciones de Adeom en el Sector Limpieza de la Intendencia de Montevideo finalizará hoy a la hora 21. Sin embargo, en esta jornada continuará el cronograma de paros del gremio en los CCZ, Registro Civil, Salubridad, Almacenes y Conservación del Palacio Municipal. Es posible que mañana paren áreas claves del municipio capitalino.
Con respecto a los paros en el Limpieza, tanto la Intendencia como Adeom coincidieron en que la basura no llegó a límites insostenibles en algunos barrios de Montevideo porque la gente guardó los residuos en sus hogares.
El director de Desarrollo Ambiental, Néstor Campal, reconoció que en algunas zonas de la ciudad hay "situaciones no deseables" con contenedores con basura para afuera. Pero aclaró que los contribuyentes "están respondiendo otra vez" a las sugerencias de la IMM sobre que guardaran la basura.
El dirigente de Adeom, Pablo González dijo que la IMM espera signos de debilidad por parte del gremio, pero agregó que eso no ocurrirá. "La acatación a los paros es de un 100%. Hay que ver qué pasa con la basura mañana (por hoy). Es posible que la gente la saque toda junta de sus casas", dijo.