El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se reunió ayer en asamblea general para informar a los integrantes del gremio sobre la decisión de retirarse de los consejos de salarios, y evaluar además la situación en que se encuentra el sector luego del paro médico de la pasada jornada.
El presidente del SMU, Alfredo Toledo, dijo a El País que en principio no se analizó la posibilidad de incrementar las medidas de paro. Sobre todo porque por el momento se valora que el gobierno los haya vuelto a convocar al diálogo luego de la sorpresiva retirada del sector de la negociación tripartita en los consejos de salarios.
"Nos convocó el director de Trabajo (Julio Baráibar) para seguir hablando, se conversaron algunos temas, y se abrió una pequeña puerta para continuar el diálogo. Veremos cuáles son los resultados de eso", señaló Toledo.
El sindicato médico consideró positiva la señal del Poder Ejecutivo tras el encontronazo de la semana pasada cuando los galenos decidieron abandonar la mesa de discusión al no encontrar eco en sus reclamos, tanto de recuperación salarial como de mejoras en las condiciones laborales.
La desatención de este último punto fue lo que motivó la reacción del gremio con un paro de 24 horas.
Toledo remarcó que lo que más le preocupa al sector médico es que tanto el gobierno como las empresas no acepten dialogar sobre las condiciones de trabajo. El sindicato viene denunciando con insistencia que los cambios que trajo aparejados la reforma sanitaria contribuyen a una "peor" atención de los usuarios, sobre todo por el desborde de usuarios en mutualistas y los tiempos que los médicos disponen para dedicarles a los pacientes.
Ahora la postura del sindicato es la de apertura al diálogo nuevamente, pero no descartan tomar nuevas medidas de lucha si no hay respuestas a sus reclamos.