No es tan fácil ser un James Bond. Roger Moore, quien protagonizó siete films de la serie en los años 70 y 80, recuerda sus días como agente 007 en sus memorias My word is my Bond, que saldrá el 4 de noviembre y dice que las cosas no siempre eran lo que parecían.
"Jimmy Bond tuvo una gran persecución en bote en Vivir y dejar morir``, escribe Moore, ahora de 80 años. "Hice bastantes pruebas de práctica y en una de ellas el motor se desprendió. No tenía dirección! Así que seguí en línea recta... directo contra un cobertizo de madera para botes``. El actor salió catapultado del bote a la pared rompiéndose los dos dientes frontales y torciéndose una rodilla. "Ahí estaba yo, un intrépido 007, rengueando en mi bote y fingiendo ser indestructible ante las cámaras. ¿Quién va a decir que no puedo actuar?``
El libro también relata una ocasión en la que el actor se tropezó con un joven Steven Spielberg en un hotel de París. "El era un gran fanático de Bond y dijo que le encantaría dirigir una de las películas``, dice Moore. "Acababa de tener gran éxito con Encuentros cercanos del tercer tipo y se le consideraba un hacedor de éxitos. Me emocioné con la noticia y fui a buscar al productor Albert Broccoli para contarle``. Pero Broccoli, quien dirigió la franquicia Bond por más de tres décadas, negó con la cabeza y preguntó, "¿sabes qué porcentaje querría él?``