La Intendencia de Montevideo analiza con el gobierno decretar la esencialidad de la recolección de residuos. El intendente de Montevideo Ricardo Ehrlich se reunió con la ministra de Salud Pública, María Julia Muñóz, y el secretario general de la Comuna, Alejandro Zavala, con el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi.
Bonomi explicó que el servicio de recolección de basura no es esencial de por sí, pero que las consecuencias de la acumulación de basura en la ciudad puede llegar a considerarse un problema de salud. "En el caso de que el Ministerio de Salud Pública lo considere así, el Ministerio de Trabajo no tendría problema en decretar la esencialidad", explicó a Telemundo, Zavala.
El secretario general de la Comuna aseguró que en 24 horas un servicio puede ser decretado esencial.
MEDIDAS Para enfrentar los paros en el Sector Limpieza, la administración Ehrlich reforzará el sistema de contenedores y colocará volquetas en los barrios periféricos donde hay recolección manual de residuos, dijo a El País el director municipal Eduardo Pereyra.
Al igual que en cronogramas de paros anteriores dispuestos por Adeom, el jerarca comunal exhortó a los montevideanos a guardar la basura en sus domicilios o, en caso de estar obligados a sacarla al exterior, que busquen un contenedor vacío para depositarla.
La Intendencia pidió a los contribuyentes que no dejen tiradas las bolsas con desperdicios en la calle, porque éstas pueden ser destrozadas por animales poniendo en riesgo la sanidad de la ciudad.
Según Pereyra, el municipio dispondrá de unos 100 contenedores y 40 volquetas para afrontar la sobredemanda. Los contenedores serán instalados en barrios populosos o en avenidas donde hay concentraciones de edificios o cooperativas de viviendas. Muchos de los contenedores son nuevos y otros han sido reparados para ser utilizados.
Señaló que la comuna alquiló a privados las volquetas, las cuales serán distribuidas en barrios periféricos de Montevideo donde no opera el sistema de contenedores. En los últimos cronogramas de paros, la comuna afrontó hasta tres días de movilizaciones sin que la basura llegara a un punto crítico. Para ello contó con la colaboración de los vecinos, quienes optaron por guardar los desperdicios dentro de sus hogares. Sin embargo, en esta oportunidad el sistema de contenedores afrontará una paralización que podría afectar el levante durante varios días.
El PAIS digital