BUENOS AIRES | AGENCIAS Y SERVICIOS
El gobierno argentino ahora entiende que la situación en el estatal Instituto de Estadísticas y Censos (Indec) no tiene más que una salida. Y esa es remover al hombre en cuya órbita funciona el organismo: Guillermo Moreno, alias "Patota".
Hace exactamente dos semanas, en su primera conferencia de prensa, la presidenta Cristina Fernández defendió la gestión de Moreno, secretario de Comercio Interior y en cuya órbita funciona el Indec. Pero esta semana la situación cambió. "Hay que tomar medidas para recuperar la confianza en el Indec. Es obvio que tenemos un problema. Ahora es necesario inyectar credibilidad en el or-ganismo", dijo a unos pocos allegados la mandataria en la Quinta de Olivos, según publicó ayer el diario Clarín.
De acuerdo con ese matutino, la presidenta habilitó el inicio de consultas para encontrar economistas que le den credibilidad al Indec que, luego de ser intervenido a fines de 2006 por el entonces presidente Néstor Kirchner, pasó a ser llamado popularmente "Indek" y a ser cada vez más cuestionado. Habría una decisión este fin de semana y se comunicarían los cambios la semana próxima, agregó Clarín.
Esto no significa necesariamente que Moreno abandone el gobierno; sí que su poder se vería cercenado.
La gota que rebasó el vaso fue el anuncio oficial el lunes de la inflación de julio: apenas un 0,4%. Esta situación hizo aumentar los rumores de la desvinculación de Moreno o de "su gente" en el Indec. No es casual, agrega Clarín, que diputados ultraoficialistas como Agustín Rossi, Patricia Vaca Narvaja y Carlos Kunkel sumaran esta semana sus voces críticas a la gestión de Moreno. Ya no era sólo la oposición la que pedía su cabeza.
clave. El tema inflacionario es crítico en Argentina. Esto se debe a que poco más del 40% de la deuda pública argentina se indexa por el índice de precios. A más inflación, más intereses. Según publicó el domingo el diario La Nación, un punto más de inflación equivale a unos 572 millones de dólares más de deuda externa.
El ex presidente Kirchner confió en Moreno y sus métodos "disciplinarios" para encauzar las cifras de inflación. Desde ese momento no hubo una sola publicación de datos que no estuviera sospechada de "maquillaje". Además, la metodología del secretario de Comercio incluyó la destitución de empleados que no cumplían con sus órdenes, y su reemplazo con miembros más leales. La denominada "patota de la intervención", personal fiel a Moreno, virtualmente "tomó" el edificio del Indec con un único fin: que los datos de inflación y pobreza estuvieran acordes a los planes gubernamentales, según publicó días atrás La Nación.
El término "Patota" pronto se hizo extensivo al propio Moreno. "El Estado no negocia", fue la frase que de sus labios debieron escuchar los dirigentes rurales durante el "diálogo" con el gobierno en lo peor del conflicto con el agro. Fue en esos días que se lo vio gritar desaforado en la Plaza de Mayo, en las marchas de apoyo al gobierno, cual militante de base más, acompañado por un ex campeón mundial de kick-boxing, Jorge Cali, y por el mediático conductor bailantero Daniel "Tota" Santillán.
También en plena crisis y en un acto de masas, quedó registrado un gesto agresivo de él hacia el entonces ministro de Economía Martín Lousteau ("te voy a degollar", sería la traducción), quien era partidario de enfriar la economía, algo prohibitivo para el kirchnerismo.
Para analistas y opositores, Moreno es un "impresentable" al nivel del piquetero oficialista Luis D`Elía. El gobierno argen-tino parece ahora empezar a pensar en esa misma línea.
La cifra
10% Esa es la inflación que el gobierno argentino proyecta para este año. Los economistas independientes sitúan la suba final de precios entre un 25% y un 30%.
Todo igual
De manera pública, el gobierno argentino descartó que haya alguna reforma o cambio de nombres, en el Indec. También se rechazaron las versiones de renuncia de la directora de ese instituto, Ana María Edwin, una mujer del riñón de Moreno. Sin embargo, fuentes cercanas a la Presidencia aseguraron que los cambios en el organismo son un hecho, y que no han sido llevados a cabo hasta ahora sólo para no parecer que se actúa "bajo la presión de los medios y de la oposición". Según La Nación, el matrimonio Kirchner estudiará a fondo el tema este fin de semana.