Desde el lunes la Intendencia realizará un nuevo censo de clasificadores de residuos. Es obligatorio y muchos se juegan la habilitación para trabajar en las calles. La comuna cree que hay 10.000, aunque hay quienes sostienen que serían 15.000.
El primer censo obligatorio de carritos recolectores de residuos fue llevado a cabo por la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) durante 2002, el año de la crisis financiera, y registró 5.312 clasificadores en la capital. Para entonces, había 52% más carritos que en 1990, de acuerdo a datos que maneja la comuna. El censo se hizo entre el 2 de mayo y el 28 de junio de 2002 en el Cilindro Municipal y en el salón comunal Rodolfo Rincón, con la colaboración de la organización San Vicente-Obra Padre Cacho. Dos años después, en 2004, había 7.700 carros circulando por las calles de Montevideo. Hoy se calcula que hay unos 10.000.
Sin embargo, el censo que comienza el lunes y que se extenderá durante un mes, será mucho más completo que todo lo que se hizo anteriormente, explicó a El País el director de Desarrollo Ambiental de la IMM, Néstor Campal.
"Es totalmente diferente en cuanto al cúmulo de información que se obtiene, respecto a dónde vive, cómo vive, cuáles son los integrantes de su grupo familiar, qué es lo que clasifica, dónde lo vende, cómo lo vende, si tiene o cría animales, a qué se destina la carne que vende, etc. Hay un montón de información que nos permitirá definir parámetros de la actividad", señaló.
El censo, que tendrá una duración de un mes, fue acordado con la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos (Ucrus), que sabe que aquellos que no cumplan con los requisitos exigidos por la Intendencia, no obtendrán la habilitación para trabajar en las calles de Montevideo.
Según los datos que maneja la Intendencia habría unos 10.000 clasificadores en la capital, aunque desde el gremio se sostiene que la cifra puede llegar a 15.000.
REQUISITOS. Para registrarse es obligatorio tener 18 años de edad, presentar cédula de identidad, carné de vacuna antitetánica y el carro pintado de blanco. Todo lo cual, hace suponer que muchos quedarán fuera del censo y tendrían problemas para trabajar en las calles. Hoy hay muchos que no cuentan con habilitación, lo cual los ha enfrentado con la Intendencia, que ha tenido que retirar carros de las calles, lo cual llegó a provocar un enfrentamiento con los clasificadores.
"Se van a otorgar las matrículas a quienes cumplen una serie de condiciones. También se les puede revocar el permiso que ya tienen. Hay un acuerdo con los clasificadores sobre cuáles son las condiciones que hay que cumplir para tener la matrícula", destacó Campal.
La Intendencia entiende que multar a los clasificadores en infracción no tiene un efecto positivo, pues muchos no pueden pagar la sanción. En los últimos tiempos, la administración llegó a un acuerdo con el sindicato, que accedió al censo propuesto para regular la actividad, entre otras cosas sacando a los niños de la basura.
CABEZAS DE FAMILIA. "Es un censo que se hace en el lugar. Por lo tanto, es bastante más preciso, porque al trabajador se lo toma en su contexto. Y la idea es cruzarlo con las bases de datos del Mides, de manera de saber si ese individuo está en otros planes junto a su familia", dijo Campal.
El censo se hará en el horario de 11 a 17 con unos 40 funcionarios y el apoyo de los 18 Centros Comunales Zonales.
El perfil indica que los clasificadores son esencialmente hombres con un promedio de edad de 40 años, aunque la edad más frecuente es 26 años. Del mismo modo, la gran mayoría no tiene otra ocupación y son "cabezas de familia".
La zona 11 de la ciudad (Cerrito, Ituzaingó, Casavalle, Marconi, Pérez Castellano) es la que concentra la mayor cantidad de gente dedicada a la clasificación de residuos. Luego le siguen las zonas 14 (Paso Molino, Belvedere, La Teja, Pueblo Victoria, Tres Ombúes, Nuevo París, Villa Teresa, Oeste de Sayago y Norte del Prado) y 9 (Maroñas, Flor de Maroñas, Jardines del Hipódromo, Bella Italia, Punta de Rieles, Manga y Villa García).
Las cifras
10.000 clasificadores estima la IMM que hay en Montevideo. Los recolectores dicen que son 15.000, a lo que se suma sus familias.
5.312 carritos había en 2002 circulando por las calles de la capital. En 2004 eran 7.700, muchos de ellos sin habilitación municipal.