Con los Juegos Olímpicos en pleno desarrollo en Beijing, la embajada de China en Uruguay logró impedir esta semana que la Cámara de Diputados se enfrascara en una discusión sobre la violencia en la región del Tíbet, desatada a comienzos de año y donde murieron varias decenas de personas luego de una represión china a manifestaciones.
El martes pasado estaba en el orden del día la discusión de dos proyectos de resolución sobre el tema presentados en minoría, uno de los diputados blancos Jaime Trobo y Daniel Peña (que denuncia violaciones a derechos humanos) y otro de los frenteamplistas Enrique Pintado y Ruben Martínez Huelmo, que defiende al gobierno comunista chino.
La embajada de China en Uruguay se enteró de que el tema iba a estar planteado en cámara y solicitó ser recibida para dar a conocer su posición, informó Trobo a El País. En la reunión de coordinación interpartidaria el mismo martes, el oficialismo y la oposición acordaron sacar el tema del orden del día a raíz del planteo chino. La resolución quedó en suspenso hasta que se reciba a la delegación china.
El proyecto de la oposición manifiesta la preocupación por la violencia en Tíbet y expresa la solidaridad "con las personas que ven violados sus derechos humanos, así como con los familiares". Reafirma la necesidad del mantenimiento del diálogo como única solución.
El proyecto del Frente reconoce a China "como una nación única e indivisible que mantiene lazos con Uruguay". Plantea la necesidad de "no intromisión en asuntos internos de los Estados" y la resolución pacífica de las controversias. Expresa confianza en que el gobierno de China tomará las decisiones convenientes para evitar que en Tíbet se repitan hechos de violencia. También respalda a China como sede de los Juegos.