El Poder Ejecutivo y la Gremial de Molinos Arroceros acordaron ayer mantener el precio de las dos marcas populares hasta el 30 de septiembre. En la carne, en cambio, se prevé que se produzca un nuevo aumento.
El descenso en el valor de buena parte de las materias primas hizo posible prolongar el acuerdo de precios de arroz, harina y aceite de soja, a la vez que permitiría eliminar el aporte que realizan las industrias y productores para subsidiar el precio de la leche para el público.
Ayer representantes de la Gremial de Molinos Arroceros presentaron una propuesta a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto por la que se mantiene en $ 16,5 el precio del arroz Pony de Saman y Vidarroz de Coopar. El acuerdo por tres meses venció ayer y se decidió prorrogarlo hasta octubre.
El arroz fue el primer rubro alimenticio que se integró a los acuerdos voluntarios de precios con el gobierno. Cuando se realizó el acuerdo el precio del arroz en el mundo llegó a picos históricos por restricciones en la oferta internacional.
En los dos últimos meses los precios bajaron -aunque se mantuvieron en valores elevados- lo que permite a la industria seguir con la oferta de estas dos marcas de arroz rebajadas.
En aceite de soja y harina se decidió mantener el precio hasta el 31 de agosto. El descenso en la cotización del trigo permitió que "algunos molinos" bajen de precio aunque el acuerdo sea mantenerlo, dijo a El País el asesor de la OPP, Juan Manuel Rodríguez.
El gobierno había acordado con las empresas de pastas secas un aumento de 4% pero luego las compañías acordaron con las cadenas de los supermercados mantener los precios hasta septiembre.
SUBSIDIO. El leve descenso en los precios internacionales de la leche -junto a un enlentecimiento de las exportaciones y caídas en los precios locales- permitiría eliminar el aporte de las empresas que subsidia el consumo interno.
En marzo el gobierno fijó un aporte de seis centésimos por litro de leche que entra a las plantas para financiar un subsidio de $ 0,5 al precio de la leche tarifada al consumo. El presidente del Instituto Nacional de la Leche, Manuel Marrero, dijo ayer a Tiempo de Cambio de Radio Rural que, en principio, se podría eliminar ese aporte. Éste rige hasta fines de agosto y en las próximas semanas los ministerios de Economía y Ganadería ajustarían las cifras sobre el costo del subsidio.
ESPERANDO. Para hoy carniceros y frigoríficos esperan la confirmación sobre si efectivamente se dará un nuevo ajuste en el precio de la carne, que sería el segundo en el mes.
Hasta el 31 de agosto rigen los precios tope para aguja, paleta y rueda aunque hay carnicerías que no pudieron cumplir el acuerdo por el encarecimiento del resto de la media res.
Los frigoríficos acordaron traspasar a precios el 50% del aumento del ganado hasta un precio tope, que se superó para el novillo pero no para la vaca.
Impacto en dos sentidos
El ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, dijo ayer que la caída en el precio de las materias primas no afectará en forma significativa a la producción local. Sostuvo que la evolución de los precios es "al revés" que hace seis meses cuando "nos favorecía como país" pero creaba "problemas" internos por la suba de la inflación. Ahora el descenso tiene efectos positivos porque le da más aire al poder adquisitivo de la gente aunque "dificulte" las exportaciones.