Avances contra el cáncer de próstata

| Ocupa los primeros lugares de mortalidad en el hombre. | Ahora parece auspicioso el uso de acetato de abiraterona.

EDUARDO CASANOVA - Médico de UCM

Pese a los avances registrados, hasta el momento el cáncer de próstata se mantuvo como un desafío pendiente para la oncología. Y aunque la prevención promocionada con un diagnóstico temprano realizado por un examen clínico anual, sumado a la dosificación del antígeno específico de próstata (PSA), la enfermedad sigue ocupando los primeros lugares de mortalidad en el hombre, luego de los cánceres de pulmón y de piel.

Desde los 40 años de edad su frecuencia aumenta hasta llegar, como en el caso del Reino Unido, a los 35.000 enfermos con 9.000 muertes anuales.

Es frecuente el agrandamiento de la próstata por un adenoma que causa también trastornos urinarios, con aumento de las micciones y disminución de la potencia del chorro de orina. La misma sintomatología puede coadyuvar a que no se estudie adecuadamente y pase desapercibida la presencia de un cáncer prostático.

Hace años que se preconiza realizar una vez al año la palpación prostática a través del tacto rectal. Sin embargo, es frecuente que el diagnóstico temprano se vea impedido por la poca disponibilidad de los pacientes para realizarse este examen. También resulta de utilidad el hallazgo de un PSA elevado, pero tampoco este examen se realiza masivamente, y además puede dar falsos positivos.

Al comprobar nódulos duros en la palpación de la próstata, sus imágenes recogidas por ecografía y/o tomografía permiten realizar el diagnóstico que confirma luego la biopsia con examen de anatomía patológica. Si este diagnóstico se realiza cuando la enfermedad ya está evolucionada, muchos pacientes no encuentran el tratamiento más eficaz porque ya existe una extensión metastásica del cáncer al cerebro, pulmón, hígado y huesos. En dichos casos sólo puede aspirarse a un tratamiento paliativo, no curativo.

Considerando esta situación, recientemente el Instituto de Investigación del Cáncer (ICR) de Londres, publicó un estudio que valora el uso de una nueva sustancia, el acetato de abiraterona, con la que se pretende modificar el pronóstico del cáncer de próstata en sus formas más agresivas. Este tipo de cáncer prostático agresivo es refractario al tratamiento y tiene alta mortalidad.

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José Mazzini 2957

¿Qué es la abiraterona?

Es una sustancia que inhibe una enzima requerida para formar androtestosterona, hormona que estimula la proliferación de células prostáticas. Sus resultados son muy superiores a los obtenidos con hormonas femeninas ya que evitan los efectos secundarios de este tratamiento.

¿Cómo actúa?

A diferencia de la terapia hormonal clásica, la abiraterona no se limita a inhibir la testosterona, que tiene el efecto de estimular el crecimiento prostático. Se comprobó que su suministro disminuye el tamaño de la próstata, y también de las cifras del PSA en sangre.

El estado actual de la investigación

Estudios internacionales coinciden en que el fármaco no sólo reduciría la mortalidad, sino que mejoraría la calidad de vida de los pacientes. En 2008 se espera que culmine la tercera etapa de la investigación y podría contarse con la abiraterona en el mercado en los próximos dos años.

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