Canelones | P. Mango
El precandidato blanco Luis Alberto Lacalle recorrió una treintena de comercios en Santa Lucía, el sábado de mañana. Su presencia, de más de dos horas, revolucionó la localidad canaria sorprendida por la visita que, sin previo aviso, lo desembarcó en la calle Rivera, principal por su galería comercial y por ser de salida hacia la ruta 11. Mientras muchos le cortaban el paso para saludarlo, otros más discretos se paraban en la acera contraria a mirar.
Lacalle entraba, saludaba y salía de cada comercio. Finalizó su recorrida en la obra de ampliación de la mutualista local.
Según dijo a El País, ya son frecuentes en su agenda este tipo de instancias para las que no convoca a la prensa precisamente para no generar la sensación de que es una pose mediática. Así, ha ido por 18 de Julio, Parque Posada, supermercados de Maldonado, entre otros lugares. Eso le permite ver a la gente "en otra circunstancia diferente a un acto". Y aun "cuando son de otros partidos, me saludan con mucho respeto, algo que solo puede hacerse acá", comentó.
Los temas que de forma unánime comentan los locatarios son "el IRPF y la inseguridad; esos no fallan nunca", dijo Lacalle. Es más, consideró que son los temas han logrado la "unanimidad" en la gente.
El líder herrerista entiende que la inseguridad es un tema que debe ser politizado "pero no partidizado".
"La señora (por la ministra Daisy Tourné) es maestra, yo no. Pero lo que querrá decir es que no se partidice. (...) Bienvenida la politización. La partidización sí puede ser criticable", dijo.
Y sugirió una serie integral de medidas.
"Siendo el delito un tema complejo, se debe hacer un abordaje desde el cuerpo especializado" que es la Policía. Es que, de acuerdo a su razonamiento, los policías no se sienten amparados en sus actitudes dirigidas a "la defensa del orden". La falta de respaldo la observa en los dos ministros del Interior que tuvo este gobierno, José Díaz y Tourné. "Los ministros de este gobierno no tienen actitud de ejercer la autoridad", sostuvo.
El viernes Lacalle asistió a una asamblea vecinal denominada "De ida y vuelta". Unas 300 personas se acercaron a un local de avenida Giannattasio a conversar con el ex presidente.