Daniel Rogriguez Larreta
Se cumplen hoy 15 años de la muerte del Dr. Daniel Rodríguez Larreta. El tiempo, que tan rápido corre y tantas cosas lleva, no puede arrastrar con él ciertos recuerdos que los sentimos inamovibles, más allá de la impetuosa marejada.
Fue el pionero en el periodismo económico especializado. Su enfoque independiente y certero de esta materia, su temperamento combativo y sus inclaudicables convicciones, sumados al estudio permamente y tenaz y a la reflexión inteligente, lo hicieron trascender a importantes cargos públicos y a nivel internacional.
Pero su vocación fue siempre el periodismo. Fue su gran pasión y donde trascendió con fulgores excepcionales.
Trabajamos juntos muchos años. Su imagen, al principio, un tanto distante por el solemne respeto de un joven periodista que recién ingresaba y se enfrentaba cara a cara con una de las plumas más sólidas y conceptuadas de El País, se transformó rápidamente en una relación cálida, cordial y sumamente enriquecedora. Y de allí quiero rescatar un par de lecciones que me legó con absoluta naturalidad.
La primera es Daniel Ro-dríguez Larreta como Jefe o Director del diario. Tenía y transmitía absoluta confianza y lealtad hacia "su gente". No importaba lo empinado o la relación de amistad que pudiera tener con la persona que una información aludía y que el presunto damnificado intentaba desmentir o corregir. Convertido en sólida valla, detenía los malhumores que venían de afuera y él confiaba en sus periodistas, la veracidad de lo que se había escrito y publicado. No dudaba entre una versión y otra. Directamente respaldaba al periodista.
La segunda es Daniel Rodríguez Larreta como periodista. Era un auténtico profesional. Profesional a la hora de preparar, investigar y chequear las informaciones que pensaba difundir. Profesional a la hora de escribir con su estilo agudo y punzante. Profesional a la hora de corregir sus notas y profesional a la hora de cerrar su página. Con todos trabajaba y con todos se nutría en la búsqueda de datos y detalles. Pero al momento de las definiciones, él era el más profesional de todos. Responsable de la primera a la última letra que aparecía en su "Mirador Económico".
Esa lealtad hacia sus periodistas y ese profesionalismo, fueron los que le hicieron merecedor del enorme respeto de la redacción de este diario que trabajó con él. Porque para un periodista, eso es muchísimo.
W.B.S.