BAGDAD | AFP
Irak reanudó ayer la exploración de sus yacimientos petroleros. Esto tras una interrupción de 20 años debida a las sanciones internacionales impuestas al país bajo el régimen de Saddam Hussein.
"Hoy (por ayer), el ministerio de Petróleo celebra el regreso al trabajo" declaró el portavoz del ministerio, Asem Yihad.
El ministro de Petróleo, Husein Chahristani, diputados iraquíes y el gobernador de la provincia de Zi Qar, Aziz Kadom Alwan, asistieron a una ceremonia en el yacimiento de Al Gharraf, cerca de Nasiriya (350 km al Sur de Bagdad).
"Los primeros elementos indican que hay 1.000 millones de barriles de crudo de reserva en al Gharraf. Esta cifra podría duplicarse", indicó el portavoz del ministerio de Petróleo. Las autoridades esperan extraer 500.000 barriles por día de aquí a 18 meses. En toda la provincia, el ministerio de Petróleo espera hallar reservas estimadas en 4.000 millones de barriles de crudo. Al reactivar la exploración de los yacimientos petroleros, las autoridades esperan "duplicar" las reservas probadas, que se sitúan actualmente en 115.000 millones de barriles.
El gobierno apela a las multinacionales para contratos de asistencia técnica a fin de aumentar su capacidad de producción en 500.000 barriles por día. Por su lado, las petroleras occidentales esperan poner pie en Irak y beneficiarse de las reservas de crudo en el país. De aquí a junio de 2009, el ministerio de Petróleo debe elegir entre unas 40 empresas petroleras extranjeras para explotar seis yacimientos petrolíferos y dos yacimientos de gas. La meta en cinco años es alcanzar una producción de 4,5 millones de b/d. Actualmente se exportan 2,7 millones de barriles cada día.
Irak, que dispone de las terceras reservas probadas de crudo en el mundo, carece de tecnologías y de capitales a raíz de las sanciones internacionales que impidieron al país modernizar su red productiva y su distribución. Pero antes de cualquier inversión, los diputados iraquíes deben aprobar un proyecto de ley sobre el petróleo que prevé una distribución justa de los ingresos petroleros entre las 18 provincias iraquíes.
Las sanciones tras invasión iraquí a Kuwait
Tras la invasión de Kuwait en 1990 y la serie de sanciones de la ONU que instauraron un estricto embargo, Irak dejó de explorar sus yacimientos y se vio forzado a limitar drásticamente sus exportaciones. El programa de la ONU "Petróleo por alimentos" (1996-2003) permitió a Bagdad vender petróleo a cambio de bienes de primera necesidad. Tras cinco años de guerra las autoridades buscan sacar provecho de sus reservas de crudo.