RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
El año pasado cinco italianos vestidos de payasos demostraron en Rivera que el lenguaje de la risa es universal. Son integrantes de la asociación Vivir in positivo (VIP) que hacen reír, en especial a los niños.
En el transcurso de aquella visita prometieron volver y cumplieron. Esta semana llegaron siete jóvenes que permanecerán hasta el 25 de agosto. Recorrerán barrios pobres, centros de enseñanza, el patronato del psicópata y diversas salas de pediatría.
En sus valijas, además de toneladas de risa, trajeron ropas y juguetes que reparten durante el recorrido que hacen por Rivera. En Santa Fe, Argentina, otros siete payasos hacen una tarea similar.
APOYO ECONÓMICO. A lo largo del año pasado, integrantes de VIP estuvieron colaborando económicamente -al igual que otros laicos italianos- con la obra social Mandubí. Con su aporte están reconstruyendo "la casita del fondo", comentó la hermana Isabel, monja que conduce esa institución donde se atiende a casi 300 niños, a través de diversos programas.
Los italianos de Vivir in positivo pasan un año ahorrando para viajar y se hacen cargo de sus gastos de locomoción, alimentación y también dan una mano.
Los integrantes de la delegación de "payasos italianos" que llegó a Rivera aprovechan sus vacaciones para "llevar alegría" a comunidades pobres. El grupo está conformado por profesores, maestros, un químico industrial, una estudiante de arquitectura y un chofer de camiones.
Luca, el profesor de matemáticas, comentó a El País que "nuestra asociación está conformada por 2.000 personas de distintas profesiones y situación económica, que dedican parte de su tiempo a hacer feliz a la gente". En virtud de que sólo uno habla español, durante la función, entre ellos hablan en su idioma y luego se expresan en el lenguaje universal de las morisquetas y las payasadas.