Ventas de gases pimienta y alarmas están en auge

Defensa. Clientes buscan métodos de prevención no letales

 20080807 352x249

EDUARDO BARRENECHE

Hace tres mil años, los chinos llevaban pimienta en polvo en la mano y cuando eran atacados la soplaban a la cara de sus agresores. Los uruguayos apuestan hoy a los gases pimienta y a los servicios de seguridad: las ventas subieron un 30%.

En la Casa del Policía, vecina de la Jefatura por San José, los productos estrella son los gases lacrimógenos y las picanas eléctricas. Casualmente, los gases tienen propiedades muy similares a las usadas por los chinos: contienen extractos gasificados de pimientos rojos de Cayena.

Una simple gaseada en la cara de un ladrón lo puede sacar de circulación casi una hora. Las picanas eléctricas dan choques de 20.000 voltios pero de escasa potencia. La electricidad provoca dolor y espasmos musculares. Pero el resultado es muy similar al gas lacrimógeno al desestimular la acción de los atacantes.

Hay una diferencia grande en el precio de ambos productos: mientras el tubo pequeño de gas cuesta $ 300, la picana eléctrica ronda los $ 1.500.

Según el director de la Casa del Policía, Walter Carrasco, en la población "hay un aumento" de la sensación de inseguridad, lo cual determinó "un aumento" de las ventas de productos disuasivos como gases y picanas eléctricas de un 30%.

"Las personas tratan de protegerse cuando circulan por las calles de Montevideo. No buscan elementos de defensa para la vivienda o el auto", dijo.

En cambio, las ventas de armas de fuego para seguridad del hogar o para portar en el auto con la debida documentación, se mantienen inalteradas, según Carrasco.

Una visión similar trasmitió el dueño de COP-Indumentaria Policial, Ricardo Molli. "Hubo un incremento notorio de las ventas de tubos de gases en los últimos meses", dijo.

Los principales clientes de la Casa del Policía y de COP: Indumentaria Policial son adultos mayores, mujeres y padres de familia que buscan algo de protección para sus hijos que salen tarde de trabajar o estudiar.

MIEDO. Un relevamiento realizado entre varias empresas de seguridad muestra que los guarismos delictivos incrementaron sus ventas y las llamadas de potenciales clientes entre un 20% y un 30%.

Sin embargo, los empresarios consultados no coinciden sobre si la situación actual es una sensación de inseguridad o una realidad.

El gerente técnico del Grupo Gamma, Leonel Martínez, narró episodios de violencia que fueron protagonizados por familiares directos y vecinos. "La inseguridad impactó en las ventas. La gente que contrata el servicio es porque está preocupada y no se siente protegida por los servicios públicos. La gente tiene miedo", dijo.

A juicio del empresario, las causas del fenómeno son estructurales: la incidencia de la pasta base, la delincuencia juvenil y las salidas transitorias.

ROBOS. El ejecutivo de cuentas de Briznner Instalarmas, Javier Baldriz, señaló a El País que, en los últimos meses, hubo un incremento de un 20% a un 30% de las ventas de servicios de alarmas ante mayores rapiñas y arrebatos.

A juicio de Baldriz, "hay realmente inseguridad y no es paranoia o histeria colectiva. El 80% de los clientes que contratan ahora el servicio es porque hubo delincuentes que entraron en su casa o en la del vecino".

La empresa Proguard también comprobó un crecimiento de sus servicios, pero lo explica a través de dos factores: los cambios de los estándares internos de seguridad y la coyuntura del mercado, según dijo el gerente de Servicio Técnico de esa empresa, Alex Sansonetti. "Más que una situación real, hay una sensación de inseguridad. La televisión transmite los robos y asaltos y crea una inseguridad popular. Eso se transforma en un mercado más receptivo" para las empresas de seguridad, dijo.

El jefe de Delegación de Prosegur, Eduardo Gil, coincidió con Sansonetti acerca de que hay una sensación de inseguridad en Montevideo.

Tras aclarar que esa empresa había previsto un crecimiento de servicios para este año, Gil reconoció que la situación actual determinó un incremento de entre 15% y 20% de los contratos y las llamadas de potenciales clientes.

Lo que dicen los lectores

Nuevo París

Lucía, 41, Empleada

Es una vergüenza como estamos viviendo, la inseguridad es cada día peor y la violencia aun más. Lo que más me indigna es que el gobierno no lo ve, para ellos está todo bárbaro. A los ciudadanos nos están tomando como idiotas.

Centro

ARIEL, 58, ABOGADO

La inseguridad es absoluta. Parece mentira que se pretenda acallar a la prensa. La seguridad la debe brindar el Estado y no lo cumple. Para qué pagamos cada vez más impuestos si no nos brindan servicios esenciales.

Lavalleja

Flor, 57, empleada

Estoy muy triste por el tema de la seguridad. Considero totalmente que son el Ministerio y el gobierno los que deben tomar medidas, no echar las culpas a otras cosas y asumir su responsabilidad en todos los casos; para eso están.

Parque Batlle

Rubén, 54, comerciante

Desde que comenzó este gobierno mi comercio sufrió tres robos, uno de los vehículos de la empresa fue intentado robar dos veces, la moto de uno de los compañeros de trabajo fue hurtada y el automóvil de mi señora también.

Florida

Walter, 40, comerciante

Por suerte no son experiencias. Pero soy comerciante y si tuviera que pasar por esa situación de que me asalten cada pocos días, les puedo asegurar que a la segunda vez los espero con un arma y les quiebro las piernas.

New Jersey (EE.UU.)

Julio, 71, jubilado

Los mayores de 14 años con dos y más entradas graves habría que juzgarlos como mayores. Son menores para la sociedad pero sus balas matan como la de los mayores. Por esa causa muchos no regresamos al Uruguay.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar