Cerca de las 2.30 de la madrugada de ayer, los cuidadores del Zoológico de Villa Dolores vieron mal a la jirafa Rayo, de 2 años. Llamaron al veterinario y director del lugar, Fernando Cirilo, para que la viera.
"Estaba tirada, no se podía levantar. Estuvimos unas tres horas tratando que se incorporara, que levantara la cabeza", contó Cirilo.
Y continuó: "Se le dio medicación frente a la sospecha de algunas patologías que pensamos que podían ser, porque era un animal que estaba perfecto y de golpe presentó esa sintomatología. Había sido controlado en la mañana y de tarde, y no tenía signos de nada".
Pero, a pesar de los esfuerzos, entre las 5.15 y las 5.30 de la madrugada, Rayo murió.
La autopsia que se hizo de mañana "dio un cuerpo extraño, que es un alambre, el cual generó una enfermedad llamada retículo pericarditis traumática", explicó Cirilo.
El trozo de alambre de unos cinco centímetros recorrió los estómagos, atravesó el diafragma y perforó el corazón. Esto le provocó una patología cardíaca severa que terminó con su vida de manera "fulminante", dijo el director del zoológico.
El alambre llegó hasta el recinto de las jirafas en los fardos de alfalfa con los que se alimentan. "Vienen mezclados y no los podés ver. Por eso es una patología normal en las vacas que comen alfalfa y no en pradera libres", contó el veterinario, quien aclaró que "no son colocados en los fardos de forma intencional".
Para Cirilo "es una situación lamentable, tenía sólo 2 años y viven más de 20. Además estaba bárbaro". También dijo sentir "impotencia" porque al ser animales tan grandes, la asistencia es muy complicada: Rayo medía poco más de tres metros parado.
La jirafa era hijo de Lucero, la primera nacida en Uruguay, y Estrella, también criolla. Cirilo dijo que intentarán que se reproduzcan de nuevo.
Por tratarse de una especie poco común, el cadáver será entregado a la Facultad de Veterinaria para investigación.
Ingresos y nacimientos
Como consecuencia de distintos intercambios, por ejemplo, el traslado de 30 lobos marinos a China, en los próximos dos meses llegarán al Zoológico de Villa Dolores ocho wallabies. Para estos pequeños canguros que viajarán desde Holanda, ya están preparando los recintos. También están esperando lemures desde Canadá y gibones de Taiwán. A su vez, el lunes nació un mono papión y el cachorro de puma está todavía en etapa de observación.