MALDONADO | MARCELO GALLARDO
A pesar de la creciente popularidad de José Ignacio en las últimas temporadas, la cual se traduce en numerosas construcciones en proceso, el balneario más glamoroso y rústico del Este tiene pocos alquileres asegurados para el verano 2009.
El panorama actual del mercado de inmuebles de José Ignacio es distinto al registrado un año atrás, cuando la demanda era sostenida por precios firmes fijados por los propietarios.
"Está demorada tanto la solicitud de viviendas para la temporada como la definición de los propietarios para fijar los precios", explicó el operador inmobiliario Alberto Osacar, de Inmobiliaria Arena de José Ignacio. Y agregó: "Hay incertidumbre de poner un precio que se pase por lo alto o que se quede por debajo del mercado. Mi impresión es que hasta octubre esto no se define".
No obstante, Osacar contó que "como (en el balneario) no hay una cantidad exagerada de casas para elegir, el que consigue una donde se encuentra a gusto, trata de retenerla para el verano siguiente. Son clientes que no sólo son fieles a la misma propiedad sino también a José Ignacio, que es lo más importante. En nuestro caso, hay casas reservadas de palabra, que a mi juicio se concretarán. Pero como por el momento todo es de palabra, no podemos decir otra cosa".
Según los operadores inmobiliarios, la demora para concretar los negocios es producto de la situación política y económica argentina. "Está impactando, porque es una situación no definida. La gente está con una incertidumbre muy grande respecto a lo que pueda pasar con sus intereses", dijo Osacar.
CONSTRUCCIONES. Si bien hay incertidumbre por la coyuntura argentina, en el último año se alcanzaron en José Ignacio precios récord en compra de grandes extensiones de tierra y hay varias obras en construcción.
Un grupo de inversores, por ejemplo, tenía planeado desarrollar en un predio de 100 hectáreas un complejo de spa y golf. La demora de la Dirección Nacional de Medio Ambiente para expedirse sobre el permiso ambiental, le generó una oportunidad increíble: un ruso propuso comprar 50 hectáreas en US$ 16 millones. El proyecto quedó de lado.
A su vez, donde era el parador Cream de José Ignacio están construyendo por una inversión de US$ 23 millones un parador y estancia turística de lujo, con diseño del reconocido arquitecto Carlos Ott.
Sobre la ruta 10, en una parcela de 4.700 metros cuadrados cerca de la entrada a José Ignacio, se edifica el paseo de compras La Violeta Shops.
Por otra parte, el millonario argentino Eduardo Constantini ya tiene vendida la mayor parte de los lotes del barrio privado Las Garzas, sobre la Laguna Garzón del lado de Rocha. En las 240 hectáreas habrá también Beach House, Club de Tenis, lagunas y un gran bosque.
Vecinos trabajan por un lugar natural
Un grupo de residentes de José Ignacio que integran el "Grupo Faro", lleva adelante desde hace años distintas iniciativas para conservar al balneario lo más natural posible que, en definitiva, es uno de sus principales encantos.
El viernes realizaron actividades de concientización en la escuela rural número 88, para las cuales contaron con colaboradores como la artista plástica Agó Páez. Además, entre junio y julio el grupo realizó seis talleres sobre reciclaje de plásticos en la escuela, viajaron con 40 alumnos a la fábrica de reciclado Petciclar en San José y organizaron una caminata por la playa con los de 6º año para analizar y estudiar la polución que llega a las playas.
El grupo limpia desde hace dos años la polución no biodegradable de las playas entre la Laguna José Ignacio y la Garzón, y desde el verano pasado, también se encarga de la Ruta 10, camino Saiz Martínez y las calles de José Ignacio.