Analistas ven poco margen de maniobra ante peor escenario

| Crece preocupación del gobierno por reversión del ciclo económico

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Los analistas advierten que el margen de maniobra que tiene el país ante un escenario adverso es acotado y en el Ministerio de Economía se muestra mayor preocupación por el tema. Pese a eso, los privados no ven medidas en consonancia.

Desde el entorno del futuro ministro de Economía, Álvaro García se dijo a El País que habrá "continuidad" en el manejo macroeconómico con alguna impronta personal. También se asegura que éste sabe lo exigente de las proyecciones del gobierno y lo cuidadoso que se debe ser en el manejo macro.

Los problemas para controlar las presiones inflacionarias, una política fiscal expansiva y salarios en franco crecimiento, dejarán poco margen de maniobra al país para enfrentar un escenario externo que se prevé adverso en los próximos años.

Esa es la conclusión que se extrae del análisis que realizaron ayer los economistas Javier De Haedo, Pablo Rosselli y Gabriel Oddone sobre "La economía uruguaya y la recesión global: ¿cuál es nuestro margen de maniobra?", organizado por la Liga de Defensa comercial.

Los tres analistas coincidieron en que se debería estar aprovechando la fase alta del ciclo económico (crecimiento del Producto Interno Bruto por encima de la media histórica) para no tener déficit de las cuentas públicas e incluso ahorrar ingresos para cuando el ciclo sea desfavorable.

En el equipo económico se reconoce una mayor preocupación por el tema. De todas maneras, los analistas dejan entrever que se requieren tomar medidas en consecuencia con ello.

En el entorno del futuro ministro de Economía, Álvaro García, se insistió con el concepto de "continuidad" en las grandes líneas de la política macroeconómica, aunque con algunos "sellos" distintivos del funcionario.

En privado son muchos los analistas que consideran que el próximo ministro debe tener el "no" fácil pues demandas seguirán en un contexto económico que será menos favorable.

En el entorno de García se indicó que el futuro ministro no tiene en mente seguir una carrera política y tiene presente que su tarea va hasta marzo de 2010, lo que le permitiría mantener posturas más firmes ante posibles embates en épocas pre electorales.

A todo esto, el ministro de Economía, Danilo Astori, reconoció ayer que existe mayor preocupación por el impacto de la crisis financiera en Estados Unidos sobre la región. "El tema de mayor preocupación es cómo se está extendiendo esta crisis al resto de la economía de EE.UU. y cómo impacta en nuestra región", afirmó.

"Habrá mayores impactos en la economía mundial y en algunos países se está extendiendo más que otros", agregó.

El funcionario dijo que no hay "indicios que los precios vayan a cambiar a corto plazo", y agregó que Uruguay "sigue teniendo bajo control" a las presiones inflacionarias a pesar que se esté por encima del rango para los próximos 18 meses que va entre 3% y 7%.

Astori dijo que seguirá luchando "a brazo partido" contras esas presiones y que eso tiene "mucho que ver con el futuro de la economía".

ANALISTAS. Coincidiendo con el diagnóstico del ministro, pero no con algunas de las políticas que practica, De Haedo remarcó que Uruguay estará con "una mochila pesada" para hacer frente a un shock negativo.

El ex subsecretario de Economía, puntualizó que el escenario externo cambiará en los próximos 18 meses con tasas de interés que subirán, un dólar tendiendo a recuperarse, con precios de commodities bajando y desaceleración de la economía mundial.

"El mayor aumento de ingresos (al que previó el equipo económico al inicio del gobierno) se gastó, toda la baja de intereses se gastó. El espacio fiscal se gastó al extremo", afirmó.

Para De Haedo, el shock adverso encontrará al país con un "gasto público muy alto" y rígido para bajarlo, impuestos altos y déficit fiscal. Con la deuda reperfilada pero aún alta, con la "competitividad averiada" y los salarios al alza.

Concluyó que habrá que esperar qué margen de maniobra "nos da el mundo", si los precios globales bajan en forma leve o fuerte.

"Los cambios en el mundo y la magnitud del shock negativo determinarán la magnitud y el diseño de las correcciones a introducir en la política económica", aseguró.

Según Rosselli el gobierno se enfrenta a varios dilemas y riesgos.

Entre contener la inflación o aumentar el gasto y los salarios, el gobierno optó por lo segundo, llevando a que la suba de precios sea mayor al 7%.

Entre elevar el superávit fiscal primario para enfrentar mejor los shocks externos o aumentar el gasto y subir las tarifas en forma acotada para contener la inflación, Economía priorizó lo último. El superávit se ubicaría entre 2% y 3% del PIB, "por debajo de una meta baja (de 3% del Producto)", señaló Rosselli.

El otro dilema es entre priorizar la competitividad o el aspecto salarial, inflacionario y de gasto, optándose por lo segundo. Con lo que "la competitividad con EE.UU. se situaría en los mínimos de los `90, con algún riesgo de desalineamiento" a nivel multilateral.

Para Oddone hay algunos caminos a tomar en el aspecto de combate a la inflación y la política fiscal. En el primero, se deben "clarificar reglas y formalizar los procesos críticos que inciden en la ejecución de la política monetaria" y en el segundo, ir hacia una regla fiscal, para tener superávit global en momentos de bonanza y aumentar el gasto cuando el crecimiento cae.

Se deben focalizar políticas para reducir pobreza infantil

El integrante de Cinve/CPA, Gabriel Oddone, detalló algunas de las tareas que deberá emprender el próximo gobierno para consolidar el crecimiento. Poco después haría una presentación similar, aunque más profunda, ante dirigentes del partido de gobierno. (Ver nota aparte).

Si bien se refirió a varios asuntos que habrá que atacar en materia macroeconómica, como definir una regla fiscal que determine una política de gasto público procíclico, al tiempo que sugirió definir qué tipo de inserción externa debe tener el país, los aspectos más removedores de la presentación estuvieron por el lado de los asuntos pendientes en materia social y educativa.

Oddone llamó la atención sobre la pobreza infantil que registra Uruguay y subrayó que existen casi siete niños pobres por cada adulto mayor en esa condición. Situación que calificó de "bomba de tiempo". Ante esa realidad recomendó focalizar políticas sociales en los niños y no en los viejos los que, dijo, ya tienen mejores niveles de cobertura que aquellos.

También en materia de pobreza Oddone advirtió que aunque el país crezca durante los próximos diez años a tasas del 4% (por encima de la media histórica) los niveles de pobreza seguirán en torno al 10%.

Respecto de la Educación el especialista dijo que debe apuntar a la formación para el trabajo porque con ello se mejora la captación de inversiones.

Oddone alertó que las restricciones energéticas limitan el crecimiento, por lo que habrá que invertir en ellas y también recomendó desarrollar el mercado de capitales.

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