Una llamada al 911 permitió a la Policía detener a un carro tirado por un caballo que circulaba por la calle Jaime Cibils, en el barrio La Blanqueada.
Dentro del carrito se encontró un televisor y un equipo de audio que acababan de ser hurtados de una casa vacía en la zona, por lo que se detuvo al adolescente que lo conducía, de 15 años.
Después se estableció que el menor y dos varones adultos habían recorrido la zona, llamando a diferentes casas, hasta encontrar una en la que nadie contestara. Deduciendo que estaba vacía, violentaron la puerta principal y robaron los aparatos electrónicos.
La investigación permitió reconstruir que los tres hombres ya habían realizado varios robos con ese modus operandi.
Tras los robos, repintaban el carro o cambiaban algunas de sus características para dificultar su reconocimiento.
Luego de la detención se presentó en la comisaría una mujer de 20 años, familiar del menor detenido, y pidió que se le reintegrara el carro y el caballo. La joven será interrogada.