Primera bebé de probeta cumplió treinta años

Louise Brown nació a las 11.40 horas del 25 de julio de 1978, en Londres, luego que sus padres, Lesley y John Brown, lograron el embarazo mediante un inédito tratamiento de fecundación "in vitro". La noticia fue tapa de todos los periódicos de la época, marcando un hito en el campo de la terapéutica de la infertilidad. La innovadora técnica fue desarrollada por el ginecólogo Patrick Steptoe y el fisiólogo Robert Edwards, en la Clínica Bourn Hall, de Cambridge, pionera de la medicina reproductiva. Ayer, Louise cumplió 30 años y los quiso festejar en forma íntima en familia, junto a su madre, esposo y su pequeño hijo Cameron, nacido en 2006 sin necesidad de asistencia científica.

El 25 de julio de 1978, el nacimiento de Louise Brown, la primera "niña de probeta", fue portada de todos los periódicos del mundo, pero la británica, hoy casada y madre de un hijo, quiso celebrar ayer sus 30 años con total discreción.

Muy a su pesar, Louise Brown, que lleva una vida ordinaria con su marido Wesley Mullinder y su hijo Cameron de 18 meses en Bristol, donde trabaja en una empresa de transporte, todavía llama la atención del público.

Si su nacimiento revolucionó los tratamientos de esterilidad, permitiendo a millones de parejas en el mundo procrear por fecundación in vitro, la joven se muestra reticente a celebrar el acontecimiento de manera demasiado ostentosa.

"No pienso en él como si fuera realmente mi trigésimo aniversario", explicó. "Es como si fuera un cumpleaños más. Puede que salga con unos amigos o cenaré con mi familia. Pero será tranquilo".

HISTORIA. Louise Joy Brown nació por cesárea el 25 de julio de 1978 en el hospital de Oldham, al noreste de Inglaterra. Pesó 2,61 kilogramos. Desde hacía nueve años, sus padres Lesley y John intentaban tener un hijo, pero fracasaban porque las trompas de Falopio de Lesley estaban obstruidas. Fue entonces cuando oyeron hablar del trabajo de dos médicos de la universidad de Cambridge, el fisiólogo Robert Edwards y el ginecólogo Patrick Steptoe, que llevaban casi diez años intentando perfeccionar la técnica de la fecundación in vitro. Los dos investigadores reunieron en una probeta los óvulos y los espermatozoides de Lesley y de John Brown, dando lugar a un embrión que fue posteriormente reimplantado en el útero materno del que nacería el primer "bebe de probeta".

Louise Brown no supo como había sido concebida hasta la edad de 4 años, justo antes de entrar en la escuela. "Papá y mamá me enseñaron el video de mi nacimiento e intentaron explicármelo", se acuerda ella. "Creo que era el momento por si lo sabían los niños de la escuela, porque a veces pueden ser muy crueles", comenta. De hecho "los niños solían preguntarme cosas del tipo: `¿Cómo aguantaste en la probeta?`, y cosas por el estilo". De todas formas, ella afirma insistentemente que ha vivido una infancia de lo más normal, "parecida a la de cualquier otro niño".

Es que no pasó mucho tiempo para que dejara de ser la única bebé nacida mediante este procedimiento. En su propia familia, su hermana Natalie también nació de una fecundación in vitro cuatro años más tarde, y fue el bebé número 40 en el mundo concebido de esta manera. Ella, además, se convirtió en 1999 en la primera "niña de probeta" en dar a luz, de manera natural, a un niño. Luise no tardó en imitar a su hermana. Tras casarse con Mullinder, un guardia de seguridad en 2004, tuvo a Cameron en 2006, también sin asistencia científica.

Hace unos días, ella y su madre se encontraron en la Clínica Bourn Hall, durante una ceremonia para celebrar los 30 años del nacimiento de la fecundación in vitro con Robert Edwards, uno de sus dos "padres" científicos. "Bob (Edwards) siempre está muy ocupado, pero nos encanta verle", dijo sobre el científico Louise Brown sonriente. "Me alegro de tener una relación tan estrecha con él. Es como un abuelo para mí".

(EN BASE A AFP)

NUEVOS RETOS CIENTÍFICOS

Hoy son más de cuatro millones los bebés que han nacido mediante métodos de reproducción asistida.

En este campo, los mayores retos en la investigación apuntan a la obtención de óvulos y espermatozoides a partir de células madre, así como el desarrollo del diagnóstico genético de preimplantación, es decir, la selección de embriones que no tengan ninguna enfermedad hereditaria. Si bien esto ya está siendo legislado en algunos países, como el Reino Unido y España, se ha suscitado la polémica ya que el método abre una camino para habilitar selecciones genéticas de acuerdo a rasgos como el color de los ojos o de pelo, o la complexión física. Más allá de los cuestionamientos morales, los científicos que desarrollan estos métodos defienden la técnica alegando que logrará descender el número de parejas incapacitadas para tener hijos así como aumentar la edad de los progenitores.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar