SANTIAGO - El cadáver momificado y decapitado de una ciudadana uruguaya, presuntamente asesinada por la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, fue encontrado en la ciudad de Arica (norte chileno), dijo el jefe del Servicio Médico Legal chileno (SML), Patricio Bustos, a la AFP.
El cadáver de la ciudadana uruguaya Mónica Cristina Benaroyo fue encontrado el 16 de julio en un recinto militar cerca de la ciudad chilena de Arica, 2.000 km al norte de Santiago.
Parte de los restos de la mujer -que se hallaban sin cabeza- se encontraban momificados debido a la salinidad del terreno del desierto chileno. Esa condición permitió que se conservaran sus huellas digitales, lo que permitió su identificación, explicó el jefe del SML.
Las huellas primero fueron contrastadas con las de la única víctima mujer que figura en los listados oficiales de detenidos desaparecidos de la dictadura de Pinochet, pero no correspondieron.
Los datos luego fueron enviados a otros países, entre ellos Uruguay, donde se encontraron coincidencias con una ciudadana uruguaya de origen rumano que desapareció en Chile en 1973, días después de que se instaló la dictadura de Pinochet.
Junto al cadáver se encontraron algunos elementos de la época, como una cajetilla de cigarro y billetes, que reforzaron su identificación, explicó el jefe del SML.
No existe, sin embargo, claridad sobre las circunstancias de la muerte. "No podemos aún determinar las causas de su muerte", dijo Patricio Bustos.
Según el subprefecto de la Brigada de Homicidios de la Policía Civil chilena, Horacio Piccardi, cerca del cuerpo se encontró también una bala, por lo que se presume podría haber sido ejecutada.
"Encontramos una bala cerca del cuerpo, pero ahora debemos determinar realmente cómo sucedió todo y cómo llegó al lugar. También ya hemos tomado contacto con la embajada de Uruguay", señaló.
Según organizaciones de derechos humanos, Benaroyo fue detenida por agentes de la dictadura de Pinochet en Arica, en momentos que trabajada en el municipio de la ciudad.
La dictadura de Pinochet (1973-1990) dejó una saldo de más de 3.000 víctimas entre muertos y desaparecidos.
AFP