AGENCIAS
Hacía trece años que no se cruzaban en un mismo set de filmación. A partir de octubre, Leonardo DiCaprio y Russell Crowe volverán a mostrarse juntos, cuando se estrene la película "Body of lies".
El cineasta británico Ridley Scott fue quien decidió juntarlos el año pasado, para iniciar el rodaje de un thriller de espionaje que tiene un perfil bastante crítico con la política internacional de los Estados Unidos.
El columnista del diario Washington Post David Ignatius, había editado en 2002 la novela original con el nombre Penetration. Para la adaptación fue contratado William Monahan, un escritor que ganara el Oscar por su trabajo en Los infiltrados, de Martin Scorsese.
En líneas fundamentales Body of lies cuenta la historia de un ex periodista que se convirtió en agente de la CIA, al que se le asigna la búsqueda de un terrorista de Al Qaeda muy importante en territorio jordano. Detrás de esas líneas se van descubriendo los entretelones del poder en la inteligencia estadounidense: el agente Roger Ferris (que es interpretado por DiCaprio) tiene como jefe en el operativo a Ed Hoffman (Russell Crowe), un individuo manipulador que hace gala de su sangre fría.
Carice van Houten, Mark Strong y Ali Suliman son los otros tres nombres de mayor relevancia en el reparto. Pero el eje de atracción que los productores articularon se basa en el duelo DiCaprio-Crowe, quienes en 1995 habían compartido el elenco de la película Rápida y mortal.
En aquel western dirigido por Sam Raimi (el mismo que después asumió la conducción de las tres El Hombre Araña), tanto DiCaprio como Crowe ocuparon papeles de segunda fila, detrás de Sharon Stone y Gene Hackman. La correlación de fuerzas entre los personajes de entonces con los del nuevo film son más o menos parecidas: mientras DiCaprio daba cuenta de un jovencito dispuesto a arriesgar su vida para conseguir la gloria (en un mortal juego de duelos), Crowe componía a un hombre que optó por dejar las armas para transformarse en un religioso.
Gran parte de Body of lies fue filmada en Marruecos, donde el desierto sirvió para desarrollar algunas batallas finales que exigieron la participación de unos mil quinientos extras, mientras que Rabat fue aprovechada para los planteos iniciales de la acción.
La acción es precisamente uno de los fuertes del director Ridley Scott, un individuo que mostró su gran habilidad desde que saltó de la televisión hacia el cine con títulos muy elogiados, como Los duelistas (1977), Alien (1979) y Blade Runner (1982) y que después generó otros títulos recordados (como Gladiador).
El éxito en taquilla le ha asegurado a Scott un ritmo de filmación muy intenso, en medio del cual ha coincidido ya varias veces con Crowe. Director y actor trabajaron por primera vez juntos en Gladiador (2000), y no es ninguna casualidad que se hayan vuelto a cruzar en Buen año (2006) y American gangster (2007) y ya proyectan otros trabajos en alianza, porque aparte de los dos proyectos que Scott inició en cine, tiene entre manos una media docenas de títulos en televisión en calidad de productor. Como si todo lo hecho no fuera demasiado, el director viene de producir, desde 2005, los 79 episodios de la serie Numbers.
Otros cruces de los dos actores con el director
Tras Body of lies, Leonardo DiCaprio y Ridley Scott volverán a juntarse para la filmación del thriller The low dweller. En principio, Scott se limitará a productir pero no está aún designado un director. Antes de volver a juntarse, DiCaprio hará Shutter Island, otra vez con Scorsese, mientras que Scott dirigirá a Crowe en Nottingham.
La historia de The low dweller tiene que ver con un hombre (DiCaprio) que debe reincorporarse a la sociedad tras haber pasado una temporada en la cárcel y se enfrenta con el asesinato de su hermano.