FEDERICO CASTILLO
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) consideró "miserable" la pauta salarial propuesta por el Ejecutivo y amenaza con un paro nacional de 24 horas si el gobierno define aumentos en la cuota mutual antes que terminen las negociaciones.
Los funcionarios de la salud privada rechazaron la pauta salarial propuesta por el Poder Ejecutivo en el marco de los consejo de salarios. La pretensión de lograr un aumento del 16,80% para recuperar el 100% del salario perdido en el anterior gobierno se desplomó cuando se oficializó un 2% de recuperación salarial durante los próximos 24 meses.
"Es una diferencia abismal. Lo que propone el Ejecutivo está muy lejos de lo que pretende el gremio", dijo a El País el secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez.
En un comunicado, el sindicato catalogó de "miserable" al aumento.
La semana pasada, los trabajadores de la salud privada habían realizado un paro parcial de actividades que incluyó una movilización en las puertas de los ministerios de Economía y Trabajo que terminó con la instalación del consejo de salarios del sector, uno de los principales reclamos del gremio. Sin embargo, poco se pudo avanzar en las reivindicaciones salariales.
Ayer se reunió el Consejo Central de la FUS y resolvió profundizar las medidas de lucha como respuesta. Lo más destacado es la posibilidad de realizar un paro general de 24 horas en todo el país, con fecha a definir el próximo viernes. "La fecha definitiva se decidirá el viernes, según el avance que haya en esta semana en la negociación salarial", explicó Bermúdez.
Cuota. Lo que sí está claro, acotó el dirigente gremial, es que si el Ministerio de Salud Pública (MSP) fija un aumento de la cuota mutual para el 1° de agosto -tal como se ha venido manejando- antes de que termine la discusión salarial, la respuesta inmediata del gremio será un paro de 24 horas.
"De producirse esa situación (el aumento de cuota), las patronales van a tener en el bolsillo el valor de la cuota mutual y les va a interesar muy poco negociar con nosotros", explicó Bermúdez.
En el mismo sentido, los funcionarios agremiados en la FUS criticaron a las mutualistas porque "siguen aumentando sus recursos a través del ingreso de más afiliados a las instituciones y no están dispuestos a brindar condiciones de trabajo que permitan mejorar la atención a los usuarios, ni a poner un peso para financiar el aumento salarial de los trabajadores", señaló el gremio en un comunicado.
Recursos Humanos. Bermúdez cuestionó, además, el hecho de que las mutualistas hayan crecido, en general, "entre un 17% y 20%" y no acompañen ese crecimiento con mayores recursos humanos o mejora en las condiciones de trabajo.
"Las mutualistas han hecho un planteo muy fácil, se quedaron con los socios y con el mismo personal que atendían a la gente", criticó el gremialista.
Agregó que hay instituciones "desbordadas" que "se caracterizaban por la calidad de atención y hoy pierden ese plus producto de lo que es el número de afiliados que han tomado y la poca reacción que han tenido", señaló.
El director nacional de Salud, Jorge Basso, dijo a El País que el gobierno está monitoreando si el crecimiento de las mutualistas está acompañado de una mejora de las condiciones y un buen manejo de los recursos humanos.
Señaló que a la información que se pide mensualmente a las instituciones se incorporó la petición de datos que tengan que ver con los componentes de masa salarial de las mutualistas.
"Primero, para ver si hay una relación entre el número de socios y la masa salarial. No hay ninguna norma en el ministerio que determine cuál es, en función del número de afiliados, el número de recursos humanos que debería tener", explicó Basso.
El jerarca dijo que los datos ya fueron enviados por las mutualistas y se están procesando para ver los resultados.
"Que nadie se sienta excluido de Junasa"
Ayer, con la posesión de cargos de los delegados sociales, quedó definitivamente integrada la Junta Nacional de Salud (Junasa).
El representante designado por los trabajadores, Francisco Amorena (integrante de la Federación Uruguaya de Salud), no esquivó la polémica que generó su cargo entre las gremiales médicas, quienes se sintieron excluidas del órgano de contralor del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).
Amorena dijo a El País que atendiendo a estos reclamos, convocará al Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y a las Sociedades Anestésico-Quirúrgicas (SAQ) con la intención de alcanzar un "espíritu de apertura e inclusión". Dijo que la convocatoria a las gremiales médicas será planteada hoy mismo y agregó que el objetivo es intercambiar ideas y "tratar de que se sientan incluidas en la Junasa. No existe un sistema de salud sin la participación médicos", reconoció.
Asimismo, advirtió: "Los vamos a llamar para trabajar juntos, pero si prefieren quedarse afuera, que después no pretendan ganar en la liga , lo que no ganaron en la cancha", concluyó.