ARTIGAS | JAVIER BERTALOT
El presidente del Sindicato de Policías de Artigas (Sinpolar), Rubén Salvador resolvió ayer levantar la huelga de hambre que realizaba en una carpa situada en la Plaza Artigas frente a la Jefatura de Policía artiguense.
El cese de la medida de protesta tuvo en cuenta las negociaciones que se están llevando adelante en Montevideo entre el gobierno y los gremios sindicales. Además, representantes de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Policiales (Conasip), Pit-Cnt, que arribaron ayer a Artigas, lograron que provisoriamente el comisario Salvador levante la huelga de hambre.
A su vez el presidente del sindicato de Artigas exige que el jefe de Policía, Hugo Ferreira se retracte públicamente a través de los medios locales y nacionales sobre sus dichos anteriores que lo han dejado mal parado ante la opinión publica.
Ferreira había dicho que Salvador era un policía que "hacía dieta" dentro de una carpa en la plaza.
En la tarde de hoy los gremialistas de Montevideo mantuvieron una reunión con el jefe Ferreira poniéndolo al tanto de lo resuelto, por el sindicato de Artigas, lo que es apoyado por el Pit-Cnt.
La delegación de sindicalistas estuvo integrada por Shubert Barrera y Julio Pereyra (Conasip), Rodolfo Vázquez (Pit-Cnt) y Adriana Vázquez del sindicato policial de Montevideo.
CARENCIAS. El 4 de junio de este año, delegados del Sindicato de Policías de Artigas denunciaron a la ministra del Interior, Daisy Tourné varias fallas de la Policía norteña. Puso como ejemplo un caso en que un solo agente debía custodiar un puesto policial en el barrio Pintadito, el cual es considerado de riesgo por las estadísticas delictivas. El gremio reclamó a la ministra Tourné que debía haber, por lo menos, tres uniformados en esas subcomisarías.
Señalaron que, en una de esas guardias solitarias, un policía fue agredido por varias personas cuando estos fueron a denunciar una riña. El agente, relataron los policías gremialistas, quedó tirado en el suelo y fue asistido por una unidad de apoyo que lo trasladó a un hospital con lesiones.
Otro caso denunciado fue protagonizado por un agente que cumplía guardia solo, desarmado y sin uniforme. El policía se le retiró el arma por una disposición judicial tras un problema conyugal y nunca se le restituyó el revólver. Sin embargo, el oficial de la subcomisaría le encargó esa tarea de control.
Otros puestos policiales ubicados a 100 kilómetros de la ciudad de Artigas fueron custodiados por un solo policía durante una semana. Uno de los casos ocurrió en "Paso de León" situado cerca de la frontera con Brasil.