Los rostros de los dirigentes opositores reflejaban el cansancio de una larga noche y la satisfacción de haber logrado frenar el polémico proyecto oficial sobre retenciones móviles.
"Esto es un pueblo que se salva luchando por su dignidad. Me dijeron que era mística cuando dije que esto se arreglaba en julio. Hay que agradecer a Dios", dijo emocionada la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, entre la gente que acompañó durante toda la noche a los dirigentes rurales en Palermo.
Bisagra. Por su parte, el presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, sostuvo que el desenlace en el Senado marcó "un hito, una bisagra". Tras la maratónica sesión, el senador expresó que "la votación marcó un límite".
Respecto a los efectos del rechazo en la Cámara alta, evaluó que "el Gobierno tendrá ahora que dar lugar a la resolución 125".
Consultado sobre el escenario generado por la actitud del vicepresidente, que votó en contra del proyecto de Cristina Kirchner, indicó: "No pasa nada con la gobernabilidad, los dos siguen en funciones".
Mensaje. El jefe de la bancada radical en el Senado también expresó su satisfacción. ¿El Parlamento se reconcilió con la sociedad?, señaló en declaraciones a radio Continental.
Enseguida, evaluó que el rechazo de la ley plantea el mensaje es que hay un límite al abuso del poder, entre otras cosas a la pretensión de mantener el Parlamento cerrado.
Planteó también que la decisión de la Cámara baja debería llevar a Néstor Kirchner a bajar el nivel de exposición y dejar que la Presidenta gobierne.
La Nación / GDA