PABLO NÚÑEZ
Una vez Mario González dijo: "Con Super Cat voy a correr a cualquier lado" y el tordillo parece querer responder a toda esa gran confianza que le tiene su entrenador con cada movimiento. El hijo de Cloud Watch se despachó ayer con una partida fenomenal, en el que fue su último ensayo exigente previo al clásico Stud Charrúa que se correrá el sábado en Maroñas.
VENTAJA. Carlos Méndez lo ubicó a unos tres cuerpos de la veloz Cat Light, para luego ir devorando diferencias en forma paulatina. En los 500 finales igualó su línea y de allí en más le sacó "varios". Al volver la vista a los relojes, muchos seguramente habrán dudado acerca del tiempo registrado.
En definitiva, el tordillo del Gavroche recorrió las ocho cuadras en "escandalosos" 44"3/5, con un lujoso remate de 11"1/5. "La pista está muy liviana, pero yo no recuerdo haber visto otro que de mañana bajara los 45" en 800 metros. Sin dudas, es un registro de excepción", aseguró Roberto Villagrán, cronometrista de Ovación; al tiempo que el cuidador del nieto materno de Cabileño aclaraba: "Yo le tomé ese tiempo, pero les dije a todos que le había sacado 45", porque si no iban a decir que me había equivocado".
"Me di cuenta que había andado muy bien porque Cat Light es muy corredora y él la pasó de largo apenas lo moví un poco", comentó Carlos Méndez, quien pasado mañana tratará de lograr su octavo triunfo con el tordo.
La del sábado será una jornada con pocos atractivos y su presencia en el clásico millero, que no tendrá la participación de Sacudón, será el gran imán de la tarde. "Las carreras recién se ganan cuando se cruza el disco adelante, pero pienso que este caballo es una fija", aseguró su cuidador.