Una brigada de chicos del INAU comenzará hoy a repartir folletos contra la mendicidad infantil en el Cerro, y en los próximos días continuará la labor en otros barrios. Los folletos piden que no se le den monedas a los niños que piden, porque de esa manera se estimula su presencia en la calle.
En los folletos también se recuerda la existencia de la ley de asignaciones familiares condicionadas a la asistencia a la escuela. El reforzamiento de los programas y redes de atención para los chicos de calle, es un argumento que otros usan para pedir un reforzamiento de la penalización de los padres y responsables de esos niños.
Según el Código Penal existe la falta de "instigación a la mendicidad", (dedicar a niños a mendigar públicamente) a ser multada con entre 10 y 100 Unidades Reajustables, tan en desuso como otras que acompañan el capítulo de faltas "contra la moral y las buenas costumbres".
Más allá de esa posibilidad de multar, la diputada Beatriz Argimón sostuvo que debería aplicarse el delito de omisión de los deberes inherentes a la patria potestad a los padres de los niños que piden en la calle, para resolver el problema.
"No ir siempre a la búsqueda del niño, estigmatizarlo, cuestionarlo, no darle la moneda. El problema es el adulto y no el niño", señaló Argimón, que está estudiando la posibilidad de actualizar la definición de la patria potestad. "Se dice que es penalizar la pobreza, pero penalizamos si toleramos que crezcan niños con padres que no asumen sus responsabilidades. Puede decirse, hay padres en situación de vulnerabilidad social. Se supone que hoy con las medidas sociales que se llevan adelante, esas situaciones están contempladas", afirmó.
Sin embargo, la abogada Diana González alertó acerca del uso del delito de omisión a los deberes de la patria potestad. "Es un delito muy abierto, que puede ser muy discriminatorio para las familias más humildes", señaló. "Me parece bien que nos propongamos como sociedad no habilitar estrategias que lo sacan de las redes sociales. Lo grave es cuando les negamos una estrategia de sobrevivencia y no les damos el acceso a los derechos", señaló respecto de la campaña.
En la mendicidad infantil, "está la familia que intenta sobrevivir y es una de sus estrategias, como hay familias que explotan a los menores. No es un mismo problema. Si está luchando por sobrevivir, las estrategias pueden ser parte del cuidado, y es la sociedad toda la que no le está brindando posibilidades, pero no necesariamente hay dolo", señaló.
El País