Más violencia
El sangriento asalto a la joyería de Las Piedras confirma una realidad que el Ministerio del Interior no quiere reconocer.
La inseguridad es tal que la población está a merced de la delincuencia. A todo esto la titular de la cartera sale a hacer campaña para que las personas se desarmen voluntariamente, para evitarle mayores problemas.
La frecuencia y sobre todo la violencia con que se asaltan los comercios, se copan los domicilios, o se rapiña a los transeúntes, provocan una reacción muy lógica y previsible en la gente: si el Poder Ejecutivo no cumple con su obligación de protegerla, algo hay que hacer.
Algunos optan por tener armas, lo que contribuye a elevar más la sensación de violencia. Mientras tanto nadie se hace responsables de las víctimas inocentes de la delincuencia.
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