Fomento a la confrontación

Julia Rodríguez Larreta

Si de buscar simbolismo se tratara, respecto del gobierno argentino de estos tiempos, aplicaría bien la triste ceremonia presidida por la Presidenta Cristina Fernández, el 9 de julio en Tucumán, en la que se vino abajo una tribuna, quedando un hombre muerto y varios heridos.

Y no es la primera vez que se da un ominoso comienzo a un acto promovido por el oficialismo. El 18 de junio pasado, a raíz del llamado del kirchnerismo a llenar la Plaza de Mayo, en apoyo al gobierno y contra los reclamos del sector rural y los espontáneos caceroleos en las ciudades, también murió otro pobre tucumano, aplastado por un farol que le cayó encima, a causa del peso de un cartel, colgado por los regimentados simpatizantes kirchneristas. Es sabido que hay $ 100 pesos para cada militante.

Así como la tragedia no impidió seguir adelante con lo programado, ahora el ex presidente en funciones, haciendo gala de un buen humor que apenas disimulaba la ira que le provoca el plan de los agropecuarios, de hacer una concentración el martes 15 frente al monumento de los españoles, anunció una "contramarcha", para el mismo día y a la misma hora, en la Plaza de los Dos Congresos. En una actitud con mucho más de patoteril que del sentido de responsabilidad que un gobernante debería tener, incitando al choque social, con una convocatoria que tiene naturales chances de terminar mal.

Una vez decantados los sucesos en Diputados, la evidencia de que el Frente por la Victoria y los acólitos kirchneristas no habían podido mantener la supremacía habitual, ya que el resultado a favor de legalizar la resolución 125 sobre las retenciones móviles obtuvo solo unos escasos votos de diferencia a su favor, hubo un cierto consuelo entre el sector que se siente esquilmado por el poder. Y también porque al fin, lo que en realidad es un impuesto, se estaba tratando en el Congreso como debe ser, así como que cada vez más legisladores se interiorizaban de los problemas en cuestión.

Sin embargo, las esperanzas de contar con suficientes votos en el Senado, para contrarrestar la votación de Diputados, a pesar de los múltiples intercambios mantenidos, han ido empalideciendo.

No solo porque la misma oposición, una vez más, no es capaz de ponerse de acuerdo en un proyecto alternativo a presentar entre todos, sino porque las garras de los "pingüinos" son muy largas y afiladas. Para dar un ejemplo de lo que ocurre tras bambalinas, el senador por Catamarca, Saadi, tiene elecciones en su provincia para renovar representantes en la Cámara Alta nacional, y le han tentado con ofertas para renovar su banca y ser el referente del oficialismo en su tierra.

Por el lado de la billetera, es otra manera eficaz de presionar, ya que el gobierno dispone de mucho dinero que reparte "a piacere", según lealtades. No hay que olvidar que las retenciones van a las arcas de la nación y no se reparten con las provincias. Hay varias maneras de hacer sentir el castigo a los díscolos y los recursos para la obra pública, es una de ellas. Al tiempo que ha habido una notoria retracción de parte del gobierno, en el cumplimiento de estos planes, la provincia de Santa Cruz, además de recibir el mayor incremento de las erogaciones -en tanto que a otras se les reducen las transferencias para cumplir con las metas, poniendo en muy difícil situación a los contratistas-, la jurisdicción sureña es la única cuyos fondos ejecutados hasta abril de 2008, superan el crédito vigente. Recibe por habitante en los programas seleccionados, un 1355% más que el promedio nacional, según datos en Ámbito Financiero.

En esta Argentina convulsionada de hoy, la caída de los títulos soberanos ha afectado a las AFJP, que manejan el dinero de los fondos previsionales, entre otras cosas debido a la poca credibilidad de los índices de un Indec manipulado, ya que se toma al IPC como referencia para calcular el CER y ajustar los bonos. Lo cual tiene gran incidencia, ya que cada 2 pesos invertidos, uno está en papeles del Estado. A la vez, hay inquietud entre los inversores porque se acerca el mayor vencimiento de deuda, fijado para el 3 de agosto, que representa US$ 2500 millones, y el país tiene cerrado el acceso a los mercados internacionales, por el default que permanece abierto y la deuda con el Club de París que no ha sido renegociada.

Mientras el gobierno insiste en atacar a un sector tan esencial y competitivo como el agropecuario, en estos días se halla abocado a la reestatización de Aerolíneas Argentinas, cuando en el mundo ya casi no hay compañías de aviación de "bandera", tras un prolongado enfrentamiento con los inversores. Después de haber hecho lo posible para que se vayan, como con otras empresas extranjeras, con el aplauso de los gremios y la necesidad de poner muchos millones. ¿De las retenciones...?

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