Los crímenes de Oxford
JORGE ABBONDANZA
Ficha
España/Francia 2008. Título original: Los crímenes de Oxford. Dirección: Álex de la Iglesia. Guión: Jorge Guerricaechevarría, Álex de la Iglesia, sobre novela Los crímenes imperceptibles de Guillermo Martínez. Intérpretes: Elijah Wood, John Hurt, Leonor Watling, Julie Cox, Burn Gorman.
Atención a...
El escenario natural en que se ambienta la película, que es la vieja ciudad inglesa de Oxford. Ese entorno universitario no sólo embellece la historia con sus monumentos y algunos interiores a veces imponentes, sino también con los vistazos a alguna librería que puede ser la envidia de espectadores de otros hemisferios.
Atención, matemáticos. Esta historia de crímenes aparece acompañada por abundantes referencias numéricas y está llena de citas en la materia, desde las series lógicas o la escala de Fibonaci hasta los principios de Parménides o el teorema triangular de Pitágoras, sin olvidar un recuerdo para Alan Turing, pionero de la informática. Todo esos elementos se manejan para rastrear al culpable de una serie de asesinatos -muy dispares entre sí- cometidos en Oxford, esa ciudad universitaria más propicia para los estudios que para los homicidios.
La investigación está rodeada de reflexiones sobre la resbaladiza índole de la verdad y sobre su búsqueda, que tampoco es tarea sencilla. Cuando finalmente se aclara esa hilera de muertes, no parece haber mayores vínculos entre el móvil del asesino (o su localización) y aquel catálogo erudito, que entonces deja de funcionar como una pista para despejar la incógnita policial y se convierte en un alarde para revestirla de barniz académico.
Ese empeño -igual que el propio relato- resulta un poco largo y bastante charlado, desprovisto de la emoción que en el género negro se siente cuando la trama va abriéndose camino. Dirige el español Alex de la Iglesia, un cuarentón dotado de apreciable prestigio (El día de la bestia, La comunidad, 800 balas, Crimen ferpecto), que sin embargo esta vez descuida las notas de humor que suelen condimentar sus películas. Actúa un elenco desabrido en el que sólo resaltan los veteranos como Anna Massey, que muere al poco rato de comenzar, o John Hurt, que en cambio sobrevive porque es más astuto que nadie.