Madrid - Unos 15 inmigrantes africanos murieron de hambre y sed tras estar a la deriva en un pequeño bote atestado que buscaba llegar a España, dijo un funcionario español el jueves.
Las muertes representan la segunda tragedia de esta semana en la saga de los africanos que arriesgan sus vidas para tratar de llegar a la puerta sur de Europa, en busca de empleo.
Un buque patrulla español rescató a 33 personas y recuperó un cadáver del barco la noche del miércoles en el Mediterráneo, ante las costas de la provincia sureña de Almería, dijo un funcionario de rescate marítimo.
Algunos sobrevivientes estaban tan débiles que no podrían mantenerse de pie.
Los sobrevivientes dijeron a la policía que habían estado a la deriva durante cuatro o cinco días después que el motor del barco se descompuso y que conforme moría la gente, 14 en total, entre ellos nueve niños de entre uno y cuatro años, sus cadáveres eran arrojados al agua, dijo el vocero de la Cruz Roja, Antonio Hermosa.
Indicó que las condiciones a bordo del barco, con casi 50 personas atestadas en un barco de seis metros (20 pies) de largo, deben de haber sido espantosas y que los cadáveres seguramente fueron lanzados al descomponerse bajo el fuerte sol del Mediterráneo.
Otros tres barcos con 139 inmigrantes a bordo fueron detenidos la noche del miércoles en aguas de Almería, dijo el funcionario.
El lunes, funcionarios españoles indicaron que 14 africanos estaban desaparecidos y supuestamente muertos ante la ciudad de Motril, después que su barco se hundió en aguas picadas. Las autoridades recuperaron a 23 personas del agua, entre ellas una mujer embarazada.
El gobierno decidió que esa mujer y un hombre que perdió a su esposa, su hijo y su hermano en la odisea se queden en España como gesto humanitario.
El jefe de gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, durante una visita a Grecia, dijo que el único modo de impedir que Europa se vea inundada de africanos desesperados era aliviar la pobreza en sus países por medio de una mayor ayuda para el desarrollo,
"Es un drama terrible, casi insoportable, ver cómo seres humanos pierden la vida, niños incluidos", mientras "intentan salir de la miseria de la pobreza", afirmó.
"En muchas ocasiones lo he dicho", agregó. "O ayudamos a Africa, o ayudamos en la lucha contra la miseria y la desesperación, o nuestro futuro colectivo como espacio de progreso y bienestar se puede poner en cuestión".
AP