LONDRES | AGENCIAS
Un dibujo del pintor español Francisco de Goya, que se creía perdido, fue subastado en la víspera por Christie´s, alcanzando un récord de 2.86 millones de euros. La cifra es la más alta que se ha pagado por un dibujo en papel de ese artista.
El dibujo de Goya Bajar riñendo, que se creía perdido desde 1877, muestra a cuatro mujeres peleando mientras vuelan por el aire. La pieza fue rematada junto a otras dos de igual soporte: Arrepentimiento y El aguacil Lampiños cosido dentro de un caballo muerto, representando el trío "el más importante grupo de dibujos de Goya que haya salido al mercado en los últimos 30 años", según indicó Christie`s.
Los tres dibujos, que fueron vendidos individualmente a coleccionistas que pujaron en la sala y por teléfono, fueron rematados por un total de 7.9 millones de dólares (5 millones de euros), muy por encima de las estimaciones de 3.9 millones de dólares.
"Cada uno de los dibujos ilustra la inagotable fertilidad de la imaginación de Goya y su creatividad, que han llevado a que sea reconocido como el primer artista moderno", subrayó el director del departamento de dibujos del siglo XIX de Christie`s, Benjamin Peronnet, que dijo estar "encantado" con el récord impuesto por Bajar riñendo.
El experto resaltó que los dibujos no eran vistos desde que fueron subastados en París en 1877 como parte de un lote de 105 dibujos pertenecientes a los famosos álbumes privados del artista, hasta que aparecieron recientemente en una colección suiza.
Los dibujos conservan las monturas elaboradas específicamente para aquella subasta realizada en el siglo XIX, por lo que pueden verse los pequeños agujeros que se hicieron en la parte superior de cada montura para colgarlos en el Hotel Dro-uot parisino.
La familia que los tenía en su poder no sabía que eran obras de Goya hasta que un día decidió hacer un inventario de la colección y uno de los familiares halló en los tres dibujos trazos que lo hicieron sospechar que podían ser de ese artista, lo que fue confirmado por los expertos, añadió.
Bajar riñendo forma parte de un álbum privado de Goya, de entre 1819 a 1823, conocido como Album D, o también como Brujas y mujeres, indicó Peronnet.
El más macabro de los dibujos -El alguacil Lampiños cosido dentro de un caballo muerto, que representa a un hombre en el interior de un caballo rodeado de perros ladrando- se vendió en 1.5 millón de dólares (965.409 euros) a un coleccionista que pidió conservar el anonimato.
Al pie de ese dibujo, Goya cuenta con su puño y letra la historia de ese alguacil. "En Zaragoza, a mediados del siglo pasado, metieron a un aguacil llamado Lampiños en el cuerpo de un rocín muerto y lo cosieron; toda la noche se mantuvo vivo", escribió el misterioso artista.
Ese alguacil era el azote de estudiantes, prostitutas y mujeres en general, y el pueblo, para vengarse, lo atrapó y cosió dentro de un caballo, contó Goya, en la inscripción al pie del dibujo.
Este autoritario alguacil fue objeto de otra obra de arte, puesto que hay un dibujo sobre la muerte de Lampiños que se conserva en el Museo Metropolitano de Nueva York, según indicaron fuentes de la casa Christie`s.
Su misterio y sus trucos
Nacido en 1746, Francisco de Goya y Lucientes vivió los avatares políticos y estéticos propios del fin del Antiguo Régimen y de los albores de la época moderna. Si bien al servicio de la corte pintó innumerables retratos de la aristocracia, fueron muchos de sus trabajos de taller, nacidos por el simple capricho de pintar, que alcanzaron algunos de las novedades más contundentes en el terreno del dibujo y la pintura.
Amante de los misterios, sus obras conjugan un trasfondo social, político o moral, junto a una alta cuota de experimentación, además de gustar de plantear trucos a los espectadores de sus cuadros. Apasionado por los temas cotidianos, Goya plasmó escenas taurinas y fiestas populares, donde la velocidad de la acción se traduce en un trazo veloz, capaz de captar el movimiento. Entre los muchos juegos de su obra, gustó de esconder a veces su firma entre los elementos retratados.