Al igual que otros alejamientos del poder de dictadores eternos, el anuncio de Fidel Castro significa que el tiempo, finalmente, impone su voluntad.
Han dado suficientes pruebas de que, si por ellos fuera, se quedarían 100 años imponiendo sus ideas y visiones con mano dura. La renuncia de Castro simplemente ocurrió porque su salud no le permite continuar. No tiene nada que ver con la búsqueda de cambios que mejoren la vida del sufrido pueblo caribeño.
La pregunta importante a responder es qué piensa y qué quiere el pueblo cubano. Nadie lo sabe por la sencilla razón que hace medio siglo que no existe libertad de expresión en la isla. Un tirano sustituyó a otro y la gente "dejó de pensar" a la fuerza. Muchísimos cubanos han intentado por todos los medios huir de su patria.