SALTO | LUIS ALBERTO PÉREZ
La Intendencia de Salto pensó en clausurar el puente de Los Algarrobos por el impacto que provocó en la sociedad la muerte de dos jóvenes y el estado de gravedad en el que quedó otro chico luego de un accidente ocurrido en esta zona de la costanera Sur de la capital departamental el 8 de junio pasado.
Luego se revisó ese planteo y se tomó la decisión de comenzar trabajos para maximizar la seguridad de la zona. Para ello comenzaron a construir "resaltos" de hormigón, unos 50 metros antes de la entrada a la pronunciada curva del puente. También colocarán un semáforo intermitente y la instalación de barreras de hormigón que sirvan de contención en caso de impacto para que los vehículos no caigan al vacío desde 6 metros de altura. Estas barreras sustituirán a las frágiles barandas de caños y mojones.
En este lugar han ocurrido infinidad de accidentes, en su gran mayoría -pese a la espectacularidad de los siniestros- no hubo fallecidos, pero la realidad cambió cuando en la madrugada del 8 de junio un auto en el que viajaban tres jóvenes, el mayor de 19 años, derrapó al tomar la curva y cayó. Quedó con sus ruedas hacia arriba encima de una base de hormigón que está debajo del puente. Fallecieron dos de los tres jóvenes.
El director de Tránsito de la Intendencia, Ricardo Nessi, dijo que la nueva "cartelería bien visible en medio de la calle, a una distancia prudencial antes de llegar a la curva, obligará a los conductores a aminorar la marcha, salvo imprudencias".
En lo que va de 2008 murieron 14 personas en accidentes en la ciudad, en su mayoría motociclistas.
Estas medidas de seguridad en el puente no serán definitivas. "Más adelante sustituiremos las barreras de protección de hormigón por guardrail acerados que son los indicados para estos casos", dijo Nessi.
El puente Los Algarrobos permitió unir el centro de la ciudad con los barrios Cien Manzanas, Saladero y Arenitas Blancas para acortar distancias. En la década de 1970 la Intendencia levantó un poco el puente para evitar que se anegara por crecidas.
Hoy sólo es un canalizador para llegar a un gran espacio verde de la costa del río Uruguay. Desde el accidente fatal está clausurado hasta que se terminen los arreglos.