GUILLERMO ZAPIOLA
La idea es divertida. "Hancock" es un superhéroe peculiar. Simplemente, no luce como uno de ellos. Se emborracha, se equivoca a menudo, pretende seducir a una mujer casada. Casi tiene tiempo para salvar al mundo.
Will Smith tiene cierta experiencia en encarnar héroes contra la corriente, y seguramente no debió costarle demasiado meterse en la piel de este individuo dotado de superpoderes que luce, empero, como cualquier individuo que uno podría encontrarse en un callejón de Harlem.
El actor había sido ya Jim West (¡un negro en el Servicio Secreto norteamericano en el siglo XIX!), tuvo un par de encontronazos con extraterrestres peligrosos en las dos Hombres de negro, debió enfrentar una conspiración futurista en el universo asimoviano de Yo, robot, se transformó en una versión "afroamericana" del último hombre sobre la Tierra (o por lo menos de Nueva York), en la más reciente adaptación cinematográfica de Soy leyenda, y es ahora un campeón de la justicia aficionado al trago que promueve más desastres que los que ayuda a resolver en esta película cuyo estreno mundial (Uruguay incluido), se producirá el próximo miércoles 2 de julio.
El film fue dirigido por Peter Berg, quien tiene a sus espaldas una carrera como actor y productor en cine y televisión, ha dirigido bastante para la pantalla chica, y en la grande realizó la muy negra comedia Cosa de locos (1998) y un par de films de acción (El tesoro del Amazonas, 2003; El reino, 2007), el segundo de ellos con alguna punta reflexiva sobre el conflictivo Medio Oriente. El guión es de Vincent Ngo (ocasional colaborador de Tony Scott y John Woo) y Vince Gilligan (de Los archivos X).
Pero las cartas estelares son de Will Smith y de su compañera de elenco Charlize Theron, entre quienes se establece una relación insólita en una película de superhéroes. Las fotografías lo dicen todo: él luce como un rapero con lentes, su imagen pública ha caído en picada, y sin embargo se le presenta una oportunidad de mejorarla. Por una de esas cosas de la vida ayuda a un agente de relaciones públicas (Jason Bateman), y el hombre decide poner al servicio de Smith sus conocimientos especiales. Como se sabe, en el mundo contemporáneo todo es cuestión de `marketing` e imagen. El problema es que Smith no ayuda: mientras Bateman se empeña en relanzar a su inesperado cliente, éste emprende un operativo de seducción de la esposa de su agente (interpretada por Theron).
Durante una entrevista concedida a la prensa en Berlín, Smith ha declarado que le encantaría poseer algunos de los superpoderes de su personaje. Si tuviera que elegir uno solo entre todos ellos, optaría por el de poder leer la mente de los demás. "Creo que así se solucionarían todos los problemas del mundo", explicó.
PROMOCIÓN. Durante la campaña publicitaria de Hancock, Smith ha preferido empero hablar de la película, de la belleza de Rusia y de Charlize Theron. Ha estado con Charlize y con Jason Bateman en Moscú, Berlín y París promocionando la película, y también realizó en el pasado un aparición estelar en el famoso show televisivo de David Letterman, donde terminó besando al presentador.
Smith ha dicho que concibe a su personaje como alguien escapado de la mitología griega: "Eran dioses y todo eso, pero tenían los problemas de la gente corriente". Por ejemplo, su Hancock puede volar, pero a veces lo hace borracho y choca con los edificios.
Es inevitable vincular a Hancock con el Hombre Araña, otro superhéroe cuya imagen pública es también problemática (por un lado es una leyenda urbana, y se cantan canciones callejeras sobre él, pero por otro lado la prensa suele crucificarlo). A Theron la atrajo esa idea: "Me gustó que fuera un personaje con defectos", dice. "Es una de las historias más humanas que he leído en mucho tiempo. Literalmente, tiene que ver con la condición humana. Como intérprete, una se siente siempre excitada e inspirada cuando debe lidiar con el comportamiento de la gente". En la misma entrevista, Theron reconoció su pasión por la comida. No en vano fue modelo, profesión que permite ganar mucho dinero pero no permite comer, o casi. La actriz confesó: "Planifico mis viajes en función de la comida y tengo una lista con mis restaurantes favoritos en cada ciudad ".
El episodio de Smith con Letterman comenzó cuando éste le preguntó la edad, Smith confesó 39 años, y el presentador lo alabó afirmando que parecía tener diez años menos. Smith aseguró que debía su buen aspecto a que tiene la costumbre de correr todos los días y hacer vida sana, y terminó despidiéndose de Letterman con un beso en la boca en gesto de agradecimiento.
Smith también aprovechó la entrevista para hablar bien de Rusia, a la que conoció durante su paso por Moscú "Es como si Dios hubiera hecho a las mujeres blancas perfectas. Altas, rubias, ojos azules: simplemente perfectas. No correspondían a la imagen de Rusia que solemos tener. Es preciosa, bella y sexy", dijo refiriéndose al país, aunque alguna gente creyó que estaba hablando de Charlize. En cambio, Smith eludió cualquier referencia a uno de los últimos rumores que lo han estado persiguiendo: que pertenece secretamente a la iglesia de la Cienciología, en la habría sido introducido por Tom Cruise.
RUMORES. Recientemente, varias publicaciones estadounidenses divulgaron, algunas de ellas en portada, que Smith estaba cada vez más involucrado en las actividades de la Cienciología. Sin embargo, Smith ha negado varias veces el punto: "Soy cristiano", asegura, agregando: "No tienes que ser judío para ser amigo de Steven Spielberg, no tienes que ser musulmán para ser amigo de Muh-ammad Ali y no tienes que ser cienciólogo para ser amigo de Tom Cruise". También se ha declarado "un estudiante de todas las religiones", y un "respetuoso de todas las creencias".
Volviendo a la película, Smith declara haber disfrutado particularmente con el estilo del director Peter Berg: "Prefiere filmar sin ensayos previos. Uno está ahí, rodeado de cámaras en mano, y puede moverse para cualquier lado. Y si haces algo bueno, Peter lo captura. Hay un sentimiento de libertad e improvisación".
A Theron le agradó reencontrarse con Smith: ocho años atrás habían trabajado juntos en Leyendas de vida, de Robert Redford. "La pasamos muy bien entonces, aunque no pudimos realmente trabajar juntos como lo hicimos ahora. En cambio, con Jason Bateman había trabajado en Arrested Develop-ment, y medio como que me enamoré de él", dice.
Como corresponde a una comedia de aventuras, la relación de la pareja central en Hancock es problemática: "Ella lo odia, literalmente lo odia desde el momento que lo conoce. Pero no hay que dejarse engañar, claro. Cuanto más malos somos con una persona, es que más nos importa".
El presunto admirador de Hitler
Al propio Smith le convendría que la gente pudiera le-erle la mente, porque unas declaraciones suyas al periódico escocés Daily Mirror generaron una desagradable tormenta en un vaso de agua, y le tomó algún tiempo y un poco de trabajo que las cosas volvieran a su cauce. El actor dijo textualmente en una entrevista que suponía que "ni Hitler se despertaba con la intención de `voy hacer lo más malo que pueda hoy`. Creo que se despertaba en la mañana y con una lógica torcida y trastornada se disponía a hacer lo que creía que era `bueno`".
El sentido de la frase no necesita aclaraciones, pero el autor de la nota se creyó en la obligación de agregar: "De manera extraordinaria, Will cree que todos en esencia son buenos". Y de inmediato se produjo la explosión: durante el fin de semana siguiente, decenas de portales de Internet especializados en espectáculos publicaron versiones sobre la declaración, y muchos indicaron, citándolo fuera de contexto, que Smith consideraba a Hitler como una "buena persona".
El actor no tuvo más remedio que salir a aclarar en un comunicado que todo era "una terrible y repugnante mentira", y se permitió cuestionar "el peligroso poder de una persona ignorante con un bolígrafo".
Obama y sus orejas
Will Smith ha declarado recientemente que le gustaría encarnar al candidato presidencial demócrata Barack Obama en una película, y afirma que estaría "perfecto en el papel".
Reconoce empero que tiene un problema físico: sus orejas (las de Smith) son demasiado grandes. Pero acaso eso no sea realmente un inconveniente. A los norteamericanos los fascinan las orejas grandes. "Vean a Mickey Mouse", dice.
Dos guionistas especializados en los relatos fantásticos
Hancock ha sido coescrita por Vincent Ngo y Vince Gilligan. El primero es un nombre relativamente poco conocido, que ha libretado algún episodio de la serie de televisión fantástica The Hunger (que presentaba Terence Stamp), y cuyos créditos incluyen también un par de cortos con el personaje The Driver interpretado por Clive Owen. Uno de ellos fue dirigido por John Woo (Hostage) y el otro por Tony Scott (Beat the Devil), ambos en 2002. También libretó el programa de televisión Fearless, sobre una agente del FBI que ha nacido sin el "gen del miedo".
El otro integrante del equipo es empero más notorio. Vince Gilligan es la tercera pata (con Chris Carter y Frank Spotnitz) de Los expedientes secretos (o los archivos) X. Gilligan ha sido uno de los productores ejecutivos de toda la serie de Carter y libretista de treinta de sus capítulos, aparte de escribir y producir los (lamentablemente) solo trece episodios de su serie subsidiaria, The Lone Gunmen, la historia del trío de conspiranoicos computarizados empeñados en sacar a relucir oscuras maquinaciones del gobierno.