FERNANDO MANFREDI
Su objetivo es grabar los dos conciertos que presentará en el Cine Teatro Rex de Buenos Aires. Con ellos pretende dejar testimonio de lo que ha sido su trayectoria, que tuviera sus primeros reconocimientos en el Sur de América Latina, cuando su tema Celos de mi guitarra hacía cantar a uruguayos y argentinos en 1973. Por eso, aunque la gira haga sintonía con su último disco editado, en 2006, en rigor Perales celebra 35 años como intérprete, una actividad en la que desembocó después de mostrarse como un compositor de primera fila.
El álbum de 2006, Navegando por ti, paradojalmente y según su propia apreciación, es el primero donde hizo realmente lo que quiso. "Escribo por necesidad y, de pronto, te encuentras con treinta canciones nuevas, que nunca vas a dar a otros porque son demasiado personales. Se van quedando en un cajón hasta que vuelven a salir, porque ahora tengo necesidad de mostrarlas".
Desde Madrid, vía telefónica, aclara que pese a que las tomas de sonido de su nuevo recital serán hechas en Buenos Aires, "el festejo será extensivo para la gente de Rosario, Córdoba y Montevideo, en lo que será un preludio de una gira más larga por toda América". Quien invita a su fiesta aclara que hará algo más de veinte canciones que, de alguna manera representan todo lo que ha hecho. "Claro que la diferencia son los arreglos, cómo los concibo ahora", dice y enseguida agrega: "Estos arreglos nuevos serán realizados por unos estupendos músicos cubanos, que le dan un aire diferente a las canciones más conocidas".
Seleccionar el repertorio es la tarea más difícil que le exige la nueva gira. Son composiciones que grabó en 27 álbumes y que han vendido más de cincuenta millones de ejemplares en todo el mundo.
- Se afirma que Ud. tiene registradas por lo menos unas 450 canciones…
- Es probable que así sea. Hay que tener en cuenta que llevo más de 35 años componiendo. Cuando empecé a cantar llevaba ya más de 5 o 6 años componiendo para varios cantantes españoles. La gente conocía las canciones pero a mí no. De hecho, cuando a un productor muy importante de España (que tenía a su cargo a Mari Trini, Waldo de los Ríos y Alberto Cortés entre otros) le llevé una cancioncilla llamada Si tu te vas, fue con la esperanza de que la cantara una mujer que estaba muy de moda entonces: Jeanette. De pronto este señor dice, "pero por qué este hombre no canta sus canciones porque yo lo escucho y me gusta". Me citó a Hispavox y me dijo "por qué no cantas tú". Le respondí que quería ser compositor de canciones, que es lo que me gusta más. Aparte soy de una timidez tremenda, yo salgo a un escenario y me puedo morir. Es que yo me muero un poco cada vez que salgo a escena, tengo unos nervios y una tensión tremenda. Pero al final me animó y me dijo "vas a cantar". Así grabamos un primer disco. Esto era en el año 1973 y la primera canción que salió de ese disco que se llamaba Mis canciones fue Celos de mi guitarra. Este tema fue muy bien recibido en Argentina, en Uruguay y en todo el Cono Sur y me valió mi primer disco de oro. Así que poco a poco yo me fui animando porque dije, "que bien ¿no?" Me llamaron entonces de Argentina para darme mi primer disco. Esa es la historia, muchas cosas han pasado, pero me tienes aquí con mis 63 años a cuestas.
- ¿Qué diferencias y qué similitudes hay entre el José Luis Perales del 73 con este de 2008?
- Creo que sigo siendo igual de observador de las cosas que escribo. Escribo sobre cosas muy cotidianas. Quizás soy un poco más perezoso. No sé si se me acaban los temas, pero me da mucho miedo repetirme. Son muchas canciones y años y cada vez me cuesta más elegir los temas. Por lo demás me he vuelto más mayor y ya no tengo tanta energía para emprender giras, para hacer nuevos discos. Esas pilas están bien pero no tienen la misma fuerza. Me he vuelto un poco más comodón, en el sentido de que dedico más tiempo a mis viajes de arqueología que me encantan a navegar a vela en mi pueblo, o a la jardinería, a la cerámica o a la escultura. Le dedico mucho tiempo a las otras bellas artes, independientemente de la música, porque me atrapan y me relajan mucho. Disfruto enormemente estar en mi casa o en mi jardín o en mi estudio.
- ¿Dónde está viviendo en este momento?
- Pues aquí en Madrid, donde resido desde hace doce años. Me mudé cuando mis hijos crecieron. Vivíamos en Cuenca y cuando tuvieron que entrar en la universidad nos vinimos a Madrid.
- ¿Cómo es su casa?
- Mira es una casa con jardín y aquí tengo mis variedades más exóticas de plantas de cualquier sitio. A propósito, la que me está costando más trabajo, es el ceibo, que bien que lo conocen ahí.
- Es nuestra flor nacional.
- ¡Claro que sí! Pues quiero que sepas que unas amigas de Montevideo me trajeron como medio kilo de semillas. Planté algunas y han nacido varias plantas. Los tengo dentro de la casa y como ya se habían hecho un poco grandes los he sacado al jardín, pero claro, como el ceibo es un tanto delicado para las temperaturas, habían comenzado a perder las hojas, por lo que los volvía a entrar y ahora estoy cuidando mucho esos dos ceibos que me hacen acordar a vosotros. Recuerdo hasta la leyenda del ceibo que es tan bonita. Lo cierto es que ahora estoy en el living de mi casa, delante tengo un ventanal con un jardín. Hay unas azucenas y muchas violetas que nacen espontáneamente, hay margaritas blancas además. El día está nublado y amenaza lluvia. Otros años a esta altura uno puede bañarse en la piscina y yo no me podido dar ni un chapuzón.
- ¿Cómo nació esa inclinación por la escultura la alfarería y la arqueología?
- Pues fíjate que mi afición por los viajes siempre ha sido muy marcada. Con avidez me intereso por otras culturas. Por ejemplo cuando he ido a América no soy del tipo de persona que se queda cómodo en el hotel aislado del mundo. No. Cuando voy a un país me comunico con la gente, voy a sus mercados, voy a los museos y a los lugares que me parecen más interesantes y así es que he aprendido a admirar las diferentes culturas. No sólo de América, sino de Europa. Ahora, mi afición por la arqueología nació una vez que fui al Museo Británico. Allí compré un librito que explicaba muy simplemente como los romanos hacían su cerámica. Fíjate que ellos no conocían el barniz. Entonces me empecé a apasionar mucho con eso, cuando regresé comencé a experimentar en mi taller y eso me llevó luego a conocer el primer lugar donde se hizo ese tipo de cerámica que fue en Arezzo, cerca de Florencia. Luego me fui a Egipto y a las ciudades romanas de Jordania. Cuando quise creerlo aquello se había transformado en una pasión. No sólo se trataba de conocer los asentamientos sino de realizar piezas con las mismas técnicas. Me apasionó tanto el tema que a veces he dejado de hacer giras por terminar un proyecto de creación con los sellos originales romanos. Soy en eso un cantante bastante atípico, una verdadera contradicción: de los doce meses que tiene el año, de pronto dos o tres los ocupo con la música y en los demás hago muchas otras cosas que me llenan y apasionan, incluida la familia que es mi gran debilidad.
- ¿Cómo se encuentra formada su familia?
- Bueno pues mira, cada vez quedamos menos. Éramos cuatro aquí, Pablo se ha volado, se ha independizado, María también ha volado y de pronto nos hemos quedado Manuel y yo solos aquí en esta casa grande y resulta que he comenzado a sentirme un poco incómodo. No hace mucho que se han ido, entonces vas a la habitación de Pablo y la ves vacía. Vas a la habitación de María y ves los archivos de sus planos (es arquitecta en una empresa) y allí están sus ordenadores, sus cuadernos y entonces de pronto me siento bastante triste. Alguien dijo que cuando los hijos se van uno tiene que cambiar de casa y yo estoy empezando a estar de acuerdo con eso.
- ¿Nunca pensó en escribir sobre esta situación?
- Bueno yo escribí hace ya un tiempo, creo que fue hace unos tres o cuatro años, cuando yo intuía esto, digo que escribí una canción llamada Cómo pasa el tiempo. "Parece que fue ayer cuando jugaban en el jardín y de pronto cualquier día volarán por la ventana como unas golondrinas". No quisiera escribir sobre eso sino sobre que algún día, de alguna forma, volverán.
- ¿Qué motivos ha tenido últimamente para componer una canción?
- La última canción que escribí se llama Por si las musas, que es a su vez la única canción nueva que cantaré en los conciertos y habla de todo lo que ofrecí, de todo lo que di a lo largo del tiempo y que me resisto a la palabra despedida. No sea que las musas decidan regresar algún día y me regalen una nueva canción.
La otra cara del músico: la cerámica
Perales, que ya tenía su propio taller de escultura, fruto de la pasión por los testimonios arqueológicos romanos, ha realizado un sinnúmero de piezas que reproducen las técnicas originales de la terra sigilatta, expresión latina que significa "tierra sellada", referida a un característico tipo de cerámica romana de color rojo brillante. Era una cerámica muy especial porque no llevaba barniz y Perales se ha dedicado a reproducir los vasos y figuras, para lo cual debió conseguir los sellos originales. En muchos casos le han facilitado fragmentos de piezas a partir de las cuales le fue posible reproducir los relieves auténticamente romanos de las piezas que ha confeccionado en un trabajo de reconstrucción.
Una vida vivida plenamente con la marca real del trovador
Tenía que ser así: el primer instrumento que José Luis Perales tuvo entre sus manos fue un laúd. Un destino de trovador lo marcaba cuando con un grupo de amigos recorrían las calles de un ignoto pueblito en la Alcarria.
Asistió luego a la Universidad Laboral de Sevilla donde estudió electrónica. Pero la música lo buscaba y seducía. Un conjunto de cámara que existía en el colegio avivó los rescoldos de la tempranera pasión. Formó un pequeño grupo musical llamado los Lunic Boys. Su habilidad manual ya se manifestó en ese tiempo. Las guitarras que tocaban las confeccionaban en el mismo centro universitario. Luego, en Madrid sus canciones, acumuladas a lo largo del tiempo, pronto nutrieron el repertorio de los más grandes artistas españoles del momento. Desde Raphael a Miguel Ríos. Hasta que un productor le puso voz. El resto es historia conocida. Perales es un artista exitoso, pero por encima de ello es un ser sensible y que ama profundamente la vida y esta, mujer al fin le ha devuelto con creces ese amor.