R. SOSA Y F. TISCORNIA
El gobierno lanzó ayer un canje de deuda para bonos globales y locales con vencimientos entre 2008 y 2015 por un total de US$ 2.909 millones. El objetivo: estirar plazos de vencimiento y, si se puede, desdolarizar deuda.
En el circuito financiero dijeron a El País que la operación estaba concebida desde hace tiempo y se fue ajustando. Se esperó hasta que "se tranquilizaran" los mercados financieros internacionales. El agente de la operación es el CitiGroup.
Actualmente el gobierno no tiene vencimientos exigentes en esos plazos (2008 a 2015), pero se aprovecha cada oportunidad de mercado para despejar amortizaciones. En el gobierno no hay una expectativa muy alta respecto al nivel de adhesión del canje.
El objetivo con la operación es extender los plazos de vencimiento de la deuda, continuar -si es posible- con la desdolarización de la misma y proveer a los inversores de títulos con mayor liquidez, lo que facilita su operativa en el mercado.
La profundización de la desdolarización se logrará si los tenedores de bonos en dólares o euros aceptan canjearlos por un bono en Unidades Indexadas (UI) a la inflación con vencimiento en 2030, que se emitirá después que venza el plazo para aceptar la operación. La otra opción es permutar esos títulos por otro bono global con vencimiento en 2036 en dólares que se ampliará.
El dar a los inversores la opción de canjear títulos en dólares por otro en esa moneda o en UI no asegura que se pueda profundizar la desdolarización como sugirieron técnicos del Banco Central. (Ver aparte)
A través de comunicaciones en el exterior y una presentación en la Bolsa de Valores, la Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del Ministerio de Economía expuso las condiciones del canje que comprende US$ 2.909 millones en bonos en dólares, euros y UI con vencimientos entre 2008 y 2015.
Se trata de 27 series de bonos que cotizan en el mercado local por un total de US$ 2.106,8 millones y de 14 series para la oferta internacional por el equivalente a US$ 802,2 millones. De las series del mercado local, 17 son en dólares (US$ 566 millones) y 10 en UI (US$ 1.540,8 millones). En tanto, las del mercado internacional, 12 son en dólares (US$ 671 millones) y 2 en euros (US$ 131,2 millones).
POSIBILIDADES. Para la oferta local, los tenedores de bonos en dólares podrán elegir canjearlos por el bono global 2036 en dólares (que tiene un circulante de US$ 1.200 millones el que se ampliará el 8 de julio) con una tasa de interés de 7,625% o por el bono 2030 en UI cuya tasa de interés se anunciará hoy y que se emitirá el 8 de julio.
Los que tengan bonos locales en UI solo podrán optar canjearlos por el bono 2030 en UI. Con eso el gobierno se asegura no perder porcentaje de deuda en moneda local. En este caso no hay monto mínimo a presentar para ser canjea- do para personas físicas, mientras que para las personas jurídicas es de US$ 100.000 o UI 1.150.000.
La operación para la oferta internacional consiste en que aquellas personas físicas o jurídicas de Estados Unidos que tengan bonos globales en dólares o euros solo podrán cambiarlos por el global 2036 en dólares.
Mientras que los tenedores de bonos globales en dólares o euros que no sean personas físicas o jurídicas de Estados Unidos podrán optar por el global 2036 en dólares o el título con vencimiento en 2030 en UI. Eso es así, porque el papel en UI se emitirá en formato Reg S, que significa que puede operarse en cualquier parte del mundo menos en EE.UU.
En ambos casos el monto mínimo es de US$ 100.000 o 100.000 euros.
El plazo para presentar ofertas vence mañana para personas jurídicas y el miércoles 2 de julio para personas físicas y para la oferta local.
En la presentación de ayer hubo algunas quejas de corredores locales por lo exiguo del plazo (dos días) para las personas jurídicas. El director de la UGD, Carlos Sténeri respondió que "los inversores globales e institucionales como bancos de inversión, rápidamente pueden tomar la decisión de participar, por eso entendimos que dos días es suficiente".
Explicó que a su vez se trató de "ser sensibles a inquietudes de la Bolsa y de pequeños inversores (personas físicas) y les damos la posibilidad de presentarse hasta el martes".
Este canje, es la "segunda parte" de la operación de recompra de bonos que vencían entre 2008 y 2015 que el gobierno realizó en diciembre del año pasado. En esa oportunidad Economía se propuso recomprar deuda por US$ 500 millones (de los US$ 1.978 millones que tenían en circulación esos bonos) y finalmente logró adquirir US$ 240 millones.
En Economía no se evaluó la posibilidad de lanzar una recompra de títulos porque eso fue lo que ya se hizo, ni tampoco se optó por recomprar títulos con vencimientos mayores al 2015 porque se entiende que no es útil hacerlo ahora.
Operación aumenta la deuda
La operación de canje que lanzó el gobierno es probable que aumente la deuda bruta.
Los US$ 2.909 millones que son elegibles para canjear no se hacen "a la par", ya que el gobierno ofrece un premio a los inversores para que tengan mayor interés en entrar en la operación.
El premio ofrecido varía entre 6,3 y 9,8 puntos porcentuales para las cinco series a tasa fija en dólares del mercado local.
El gobierno ofrece entre 0,6 y 2,9 puntos porcentuales más del valor que tienen 10 series locales en dólares a tasa variable y entre 4,6 y 6,9 puntos porcentuales para 2 series locales en dólares a tasa incremental.
A su vez paga entre 2 y 21 puntos porcentuales más por los 10 bonos locales en UI.
El premio para los 12 bonos globales en dólares varía entre 1,6 y 19 puntos porcentuales. Por los dos bonos en euros el gobierno pagará entre 2,5 y 3,3 puntos porcentuales.
Propuesta original hecha por el Central era más agresiva
El canje lanzado por la Unidad de Gestión de Deuda tiene diferencias del que propuso el Banco Central a fines del primer trimestre. Aunque no se conocieron los detalles de la iniciativa de la autoridad monetaria, el planteo apuntaba a lograr una mayor desdolarización de las obligaciones financieras del país.
En ese momento fuentes del Central habían dicho a El País que se apuntaba a recompra de deuda en dólares a los inversores internacionales y canjear deuda en moneda extranjera por títulos en moneda nacional.
Operadores de mercado consultados ayer por El País creen que la operación propuesta por el gobierno tendrá un mayor efecto sobre el reperfilamiento de los vencimientos que en el aumento del porcentaje de deuda nominada en moneda local.
Una de las razones para no ser más agresivos en lograr una mayor desdolarización sería el costo que supone para el Estado en términos financieros.
Los que sostienen la conveniencia de recomprar deuda, señalan que actualmente los rendimientos de los activos de reserva son inferiores a las tasas de interés que se paga por el servicio de deuda.
Actualmente el Banco Central cuenta con reservas por US$ 6.215 millones, aunque de estos unos US$ 750 millones corresponden a la suba de encajes a los depósitos de los bancos que rige desde el 1° de este mes, por lo que no se pueden usar.
Pese a eso, hay un monto significativo de reservas que se podría destinar a recomprar deuda realizando un ahorro para el país.
En otros ámbitos oficiales se entiende que no hay interés de operadores en aceptar una compra de deuda debido a la falta de circulante de esos títulos a nivel global.