MARÍA JULIA POU
Nuestro orden institucional contempla, desde el año 1990, la existencia de un Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que rige aspectos tan diversos como importantes. Sin embargo, desde entonces han ocurrido cambios sustanciales en aquellos aspectos que involucra el "Medio Ambiente".
El impacto del Informe Brundtland (1987) que involucra el concepto "No heredamos el ambiente de las generaciones anteriores; es un préstamo de las generaciones futuras" pone en marcha el principio de desarrollo sustentable, que evoluciona en el año 1992 durante la Cumbre de Rio y a partir de allí con acciones sucesivas que han ido desencadenando la necesidad de asegurar el equilibrio de aspectos económicos, ecológicos y sociales, que forman una pirámide que debe necesariamente sustentar las políticas públicas y privadas.
A nivel científico, político, empresarial y social, la preocupación por las consecuencias del "Efecto Invernadero" junto con el aumento del precio del petróleo y sus derivados, ha implicado otro aspecto implícito en el desarrollo sustentable, como es el aprovechamiento de energías renovables y el incremento de la eficiencia energética.
En la actualidad, cientos de millones de dólares se invierten en Investigación buscando soluciones "limpias" a los problemas, para que la sociedad continúe creciendo, pero sustentablemente.
Desde hace años, el WBSC (Consejo Mundial de Desarrollo Sustentable) reúne más de 200 empresas de más de 30 países que actúan articulando las actividades de los líderes empresariales, apoyándolos en el desarrollo sustentable, y promoviendo las operaciones, innovación y crecimiento en un mundo crecientemente signado por estos temas.
Van transcurriendo años desde la Cumbre de la Tierra, y hoy día aparece incluso el concepto de "Ética del Cambio Climático; en una publicación reciente cuestiona ¿cuánto tendríamos que sacrificar hoy día para mejorar las vidas de futuros habitantes del planeta que serán más ricos que nosotros?.
Sus conceptos clave:
• "las generaciones futuras sufrirán más los efectos desfavorables del cambio climático, en tanto la economía mundial seguirá creciendo, y serán por tanto, más ricos que lo que somos actualmente".
• La generación actual deberá decidir, con la ayuda y consejo de economistas, si se requiere reducir agresivamente las posibilidades de riesgos futuros para asegurar a nuestros descendientes una seguridad amplia.
• Los economistas no pueden impedir la realización de selecciones éticas al formular su consejo.
• Incluso la menor posibilidad de catástrofes a partir del calentamiento global, tiene implicancias especiales que requieren discusiones éticas.
Volviendo a nuestro concepto inicial, tanto ha cambiado la visión ambiental que hoy día, la cuantificación de los efectos del cambio climático constituye uno de los temas más debatidos y difíciles de la filosofía práctica, y se cree que su impacto será imposible de juzgar en tanto no se encuentre una respuesta satisfactoria a esta cuestión.
Así es que en el Siglo XXI Uruguay deberá adoptar, en sus políticas públicas y visión de Estado, esta concepción amplia de ambiente, para implicarnos con responsabilidad en el mundo en que vivimos.